El Partido Colorado y Asamblea Popular cabeza a cabeza

El Partido Colorado en agonía

El Partido Colorado en agonía

 

El Partido Colorado y Asamblea Popular están cabeza a cabeza en cantidad de votantes. El título de esta publicación parece de ciencia ficción, sin embargo no lo es. El aparato político más formidable de nuestra historia está a punto de fallecer y en estos momentos transita en una impotente agonía.

 

Cuando uno comienza a realizar una lectura de los votos de Montevideo del 10 de mayo obviamente se detiene, como dijimos en una opinión anterior, en el freno impuesto a Mujica y en el simbolismo de desencanto político de Novick. Pero existe también otra dimensión de análisis y de interrogantes que se abren desde la profundidades de la historia nacional.

El partido de izquierda Asamblea Popular, quien había logrado alcanzar el Palacio Legislativo en las elecciones de octubre, tuvo en las departamentales una adhesión de 9548 votos, siendo el tercer partido político más votado en la capital.

Es cierto que ese caudal de votantes no parece mucho si lo comparamos con los votos obtenidos por Daniel Martínez o el propio Novick, donde pasaron los doscientos mil. ¿Pero qué ocurre cuando comparamos los votos de Asamblea Popular con los del candidato a intendente del Partido Colorado? La lectura se vuelve más interesante. Ricardo Rachetti alcanzó los 14850 votos.

Estamos hablando del representante político del partido más ganador de la historia uruguaya. Estamos hablando del partido que hasta el ascenso de Tabaré Vázquez solamente había perdido una vez sola la intendencia en el año 1958, cuando también pierde la elección nacional.

Ese Partido Colorado tuvo apenas 5302 votos más que Asamblea Popular, contando con un aparato militante y publicitario, si bien menor al de otros candidatos, incomparable con la presencia mediática de Gustavo López. El candidato de Asamblea Popular no fue visto ni por segundos en los informativos centrales. Rachetti al menos tuvo esa posibilidad.

El Partido Colorado viene barranca abajo, destrozando la calidad política nacional y posibilitando el surgimiento de candidatos como Novick, es decir de candidatos sin respaldo partidario pero con dinero para realizar campaña.

La mayoría de los votos batllistas se fueron al Frente Amplio

La mayoría de los votos batllistas se fueron al Frente Amplio

¿Pero cómo se explica este derretimiento Colorado en tan poco tiempo?

Vamos a ensayar una visión parcial de la situación colorada en la política nacional.

Existe una mirada de largo plazo para comenzar a explicar la agonía del partido que más ha administrado nuestro país. Pero también hay otra mirada de corto plazo para poder descifrar las claves del peor deterioro “viral” que vive este partido desde 1836.

Cuando Zelmar Michelini decidió retirarse del Partido Colorado y asumir un rol decisivo en la creación del Frente Amplio, dio comienzo allí al tenue pero incontenible éxodo de la izquierda colorada a un nuevo partido. El batllismo, ese escudo de los débiles que manejó por años al Estado uruguayo, cedió su espacio a una derecha conservadora sostenida en Jorge Pacheco Areco y José María Bordaberry.

Esa derecha conservadora fue minando las bases del batllismo colorado e inició un proceso destructor que jamás se detuvo desde ese momento hasta ahora. El votante batllista, reacio a votar al Partido Nacional, y tras el aggiornamiento programático del Frente Amplio que moderó su discurso, halló en Seregni primero y en Tabaré Vázquez después (junto a Astori) una alternativa de voto razonable a sus principios e intereses. De esta manera la migración colorada hacia el Frente Amplio en Montevideo desangró al batllismo y fortalecó al partido creado en 1971. Con la crisis del 2002 ya no hubo forma de recuperar a ese votante batllista indignado y que veía en el discurso frentista las viejas ideas de Batlle y Ordóñez.

Y allí el Partido Colorado dio el nefasto paso de la derechización. En lugar de comprender que la sangría que estaba viviendo se debía a su deterioro y legitimidad programática, optó por endurecer su discurso y tejer alianzas con el ala derecha del Partido Nacional, ya abordadas entre los líderes Luis Alberto Lacalle, Julio María Sanguinetti y Jorge Batlle.

La tendencia fue que los dos partidos políticos divisaron a un enemigo formidable y estrecharon vínculos para intentar derrotarlo. Pero la estrategia fue pésima. En ambos partidos políticos predominó la derecha. Por el lado del Partido Colorado el batllismo fue marginal, por el lado del Partido Nacional no permitieron dar el paso adelante del wilsonismo provocando el hegemónico rol del Herrerismo.

Lo que no entendieron es que en un período de bonanza económica no hay espacio para las dos derechas. Siendo oposición una iba a culminar absorbiendo a la otra. 

Y así ocurrió con el Partido Colorado, fue sobrepasado por las fuerzas blancas y sus restos batllistas no tienen capacidad de revertir la desintegración que comenzó en 1971.

Seguramente llegue el manotón de ahogado en las presentes circunstancias. La alternativa es una sola: generar una alianza con Novick. Con el poco apoyo que tuvo Bordaberry en octubre, ¿quién podría ser el candidato para las elecciones del 2019? No hay nadie con la capacidad de provocar un cambio drástico en la agonía colorada. Por un motivo de supervivencia van a tener que colocar todo su aparato a disposición de un Novick que por sí solo logró imponer su grilla en Montevideo derrotando no solo a Rachetti, sino también al candidato de Lacalle Pou. Pero esa decisión, si bien brindará un alivio temporal, terminará con el deterioro histórico y hará levantar de la tumba hasta el propio Fructuoso Rivera. Incorporar a Novick no hará que los batllistas vuelvan al partido, más bien los terminará de alejar definitivamente.

Si esta es la estrategia el Partido Colorado tiene sus días contados y en las elecciones del 2024 peleará apenas por una banca en diputados…

I. S.

 

 

¿Sabías esto?

Compartí la información
7

Seguramente te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Simple Share Buttons