Nos fuimos de excursión al Valle del Hilo de la Vida en Lavalleja!!!

Nos fuimos de excursión al Valle del Hilo de la Vida en Lavalleja!!!

Nos fuimos de excursión al Valle del Hilo de la Vida en Lavalleja!!!

 

Aprovechando las vacaciones de setiembre nos fuimos de excursión al Valle del Hilo de la Vida en Lavalleja, un lugar que vale la pena visitar, no solo por su paisaje y paz, sino también por su historia y por su capacidad de transmitir sensaciones diferentes, místicas, ancestrales, mágicas. Imperdible!

 

 

 

 

Como todos saben cada tanto nos gusta salir del barrio y compartir nuestras experiencias con nuestros lectores. Tocó el turno de irnos de excursión al Valle del Hilo de la Vida en Lavalleja, en un paseo totalmente renovador en todos los planos. Realmente vale la pena visitar ese lugar y contar con la guía de Gustavo, el propietario del establecimiento.

El departamento de Lavalleja nos convocó una vez más para visitarlo. Recientemente habíamos ido de paseo a Aguas Blancas, pero también conocimos lugares hermosos como Cerro Arequita, Villa Serrana o el Salto del Penitente

 

La buena energía y la armonía se aprecia en el Valle del Hilo de la Vida

La buena energía y la armonía se aprecia en el Valle del Hilo de la Vida

 

Hacía tiempo que teníamos ganas de ir de excursión al Valle del Hilo de la Vida. Habíamos escuchado de muchas personas que valía la pena conocer ese lugar así que llegó el momento de visitarlo.

Al ser una propiedad privada se requiere coordinar la visita. Para ellos puedes comunicarte al celular (598)099663084, o también enviar un e-mail por más información a info@valledelhilodelavida.com, algo similar hay que hacer cuando uno quiere recorrer el Cerro de las Ánimas por ejemplo.

Nosotros optamos por enviar un mail y al otro día nos respondieron. Nos explicaron que había dos opciones para visitar el lugar. Una por el día (con un costo de 1200 pesos -unos 35 dólares-), la cual incluye la visita guiada y un almuerzo casero. La segunda opción es ir por la tarde (con un costo de 650 pesos -unos 20 dólares), la cual incluye la visita guiada y una merienda casera. Es importante señalar que los horarios cambian de acuerdo a la estación del año. En este caso optamos por la segunda opción.

 

Valle del Hilo de la Vida mapa

Valle del Hilo de la Vida mapa

 

Cómo llegar al Valle del Hilo de la Vida?

 

Muchos se preguntan dónde se encuentra el Valle del Hilo de la Vida. Se ubica en el Departamento de Lavalleja, en el kilómetro 346 de la ruta Panorámica (la número 12). La entrada de El Valle del Hilo de la Vida está a tres kilómetros de la ciudad de Minas. Para llegar hasta el lugar hay que recorrer unos 5 kilómetros desde la ruta por un camino vecinal (a la derecha), estando señalizado.

La visita guiada comenzaba a las 15 horas. Salimos de Montevideo cerca de las 12:45 y llegamos a nuestra excursión al Valle del Hilo de la Vida a las 14:30. Tomamos la ruta 101 hacia Pando y luego la ruta 8 hacia Minas. Como había algunos camiones nos demoramos un poco. Al llegar a Minas uno se puede confundir porque ve en una rotonda un cartel que dice ruta 12 hacia la izquierda. En esa rotonda no hay que girar ya que va en dirección contraria. Hay que continuar hacia el otro lado de la ciudad y cruzar un puente para tomar la ruta 12 (hacia la derecha de la ciudad).

 

Al llegar uno ve el Cerro Negro a la izquierda y la vivienda y parador a la derecha

Al llegar uno ve el Cerro Negro a la izquierda y la vivienda y parador a la derecha

 

Al llegar uno ve el Cerro Negro a la izquierda y la vivienda de los propietarios y el parador a la derecha. En el lugar se respira calma, mucha tranquilidad. En el parador había bastante gente que había optado por el plan de todo el día. A las 15 horas el propietario del lugar, Gustavo, sin dudas uno de los grandes diferenciales del Valle del Hilo de la Vida, nos empieza a contar su historia.

Él trabajó muchos años como ginecólogo y al comprar este lugar hace 18 años toda su vida cambió. Comenzó a estudiar sobre historia, geografía y radiestesia para empezar a entender las sensaciones que le provocaba el lugar. Cuando ellos llegaron a los pocos meses se dieron cuenta que el Valle del Hilo de la Vida es un sitio arqueológico, un espacio sagrado para los indígenas que vivían en la zona, que podrían ser minuanes, genoas o charrúas.

Lo cierto es que Gustavo, muy bien fundamentado, deja en evidencia que lo que se enseña en la escuela respecto a nuestros antepasados indígenas no constata con las investigaciones realizadas en nuestro país. Mostró documentos sobre la existencia de cultivos prehispánicos e incluso hasta de dinosaurios, cuando siempre se esgrimió que en nuestro país no existieron.

 

Las formaciones cónicas de los indígenas son parte del paisaje en el Valle del Hilo de la Vida

Las formaciones cónicas de los indígenas son parte del paisaje en el Valle del Hilo de la Vida

 

Lo cierto es que las formaciones cónicas de los indígenas son parte del paisaje en el Valle del Hilo de la Vida. Según Gustavo este tipo de formación también se puede ver en algunos puntos específicos de nuestro país, pero no solo aquí. Mostró fotos idénticas de formaciones cónicas ubicadas en Inglaterra, también hay formaciones similares en el norte de Japón o en la Isla de Pascua.

Gustavo también afirmó que había en el Cerro Pan de Azúcar, pero cuando llegó el científico Darwin los tiró abajo buscando rituales funerarios sin éxito. Por ese motivo se descarta que este lugar sea un cementerio. Toda la evidencia indica que el Valle del Hilo de la Vida funcionaba para rituales y ceremonias, un espacio sagrado ancestral.

La pregunta que surge inmediatamente es por qué allí, por qué en ese lugar y no en otro. La respuesta la brindó la radiestesia. Aplicando las varillas de metal comprobó que cada cono de piedra está ubicado en un vórtice de energía, incluso, si uno es un poco sensible a las vibraciones, lo puede sentir al acercarse al cono más grande del lugar. Todos los conos de piedra se ubican hacia la puesta de sol, ninguno está del otro lado del cerro, lo cual deja claro que no fueron colocados al azar. 

Estos conos están compuestos por piedra laja, chatas, pequeñas, puestas sin material que las una, unas sobre otras (antes tenían cuarzo arriba), manteniéndose vivas por cientos de años.

 

 

Visitando el Valle del Hilo de la Vida

Visitando el Valle del Hilo de la Vida

 

Luego de la charla informativa, que le da un marco teórico a la visita, comenzamos nuestra excursión al Valle del Hilo de la Vida. El recorrido dura entre una hora, y una hora y media, realizando pruebas increíbles sobre las fluctuaciones de energía del lugar. Los conos de piedras están ubicados en puntos, en vórtices energéticos, y a su alrededor suceden cosas diferentes que en el resto del lugar. La señal del celular casi es inexistente, los GPS no funcionan, los péndulos se mueven muchísimo, salvo en los días de equinoccio, que quedan completamente quietos.

El trayecto hacia el cono más grande no requiere de mayor esfuerzo. Si bien el cerro mide más de 300 metros no hace falta subirlo hasta la cima. 

Al comenzar a caminar se ve una suave y serpenteante corriente de agua, como un hilo, que nace al lado del cerro de cuarzo del lugar y va marcando la vida en todo el valle. De ahí su nombre.

Luego de llegar al cono principal, nosotros solicitamos permiso para subir el resto del cerro. No es un trayecto largo ni requiere de mucho esfuerzo (sí algo -otras personas que estaban con nosotros prefirieron no subirlo porque estaban algo cansados).

 

Imponente la vista en la cima del cerro en el Valle del Hilo de la Vida

Imponente la vista en la cima del cerro en el Valle del Hilo de la Vida

 

Al llegar a la cima uno queda asombrado con la vista. Es imponente, “decorada” con una majada de ovejas el paisaje se vuelve incomensurable. Nuestros ojos se pierden en las serranías y al girar la cabeza ve a la izquierda, en el horizonte, imponentes molinos de viento.

 

 

Nuestra excursión al Valle del Hilo de la Vida combinó restos arqueológicos de nuestros antepasados indígenas, paisajes hermosos, agua fresca, aprendizaje místico y una energía de paz y armonía presente en el lugar.

El paseo fue completo, aunque nos aguardaba la sorpresa de la merienda en el deck del parador, viendo el majestuoso atardecer disfrutando de una deliciosa ensalada de fruta, brownies y scones caseros y recién horneados, en el medio de los cerros y el sonido del viento y del agua.

Si nunca fuiste de excursión al Valle del Hilo de la Vida tienes que hacerlo. No lo dudes. Vale la pena la experiencia y es un espacio donde el visitante está cerca de la magia y del conocimiento espiritual.

A disfrutarlo!

 

 

 

¿Sabías esto?

Compartí la información
17

Seguramente te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Simple Share Buttons