La aventura de subir el Cerro Pan de Azúcar

Subir el Cerro Pan de Azúcar es toda una aventura

Subir el Cerro Pan de Azúcar es toda una aventura

 

Subir el Cerro Pan de Azúcar en el departamento de Maldonado, a pocos kilómetros de Piriápolis, es toda una aventura. Si nunca lo hiciste, no dudes más. Vale la pena el recorrido, aunque sería conveniente que tomes las precauciones que te indicamos en esta nota.

 

 

Subir el Cerro Pan de Azúcar es toda una aventura para los amantes del aire libre, del trekking, para los apasionados de los bellos paisajes o incluso para los simpatizantes de las teorías sobre ovnis. De hecho algunos ufólogos han mencionado que en el Cerro Pan de Azúcar existe parte del Disco Solar de Sirio colocado por seres extraterrestres para conectarnos con otra dimensión espiritual.

Más allá de las teorías de seres de otra galaxia, el recorrido que propone subir el Cerro Pan de Azúcar bien vale la pena hacerlo, solo o en familia. 

El Cerro Pan de Azúcar está ubicado a pocos kilómetros de Piriápolis, en Maldonado, y forma parte de la cordillera Cuchilla Grande. Su altura sobre el nivel del mar es de 389 metros, ubicándose entre los tres cerros más altos del Uruguay.

El grado de dificultad para escalar el cerro es medio. Es un espacio rocoso y por momentos se vuelve necesario utilizar los cuatro puntos de apoyo: ambas manos y ambos pies. En ese sentido el Cerro Arequita es mucho más sencillo de escalar y mucho menos agotador.

La cruz del Cerro Pan de Azúcar en lo más alto

La cruz del Cerro Pan de Azúcar en lo más alto

 

La cruz del Cerro Pan de Azúcar es el punto de referencia a la hora de subir. Fue construida en 1933 y tiene una altura de 35 metros. A lo lejos, por un tema de perspectiva, parece mucho menos. Pero cuando uno queda a su pies es imponente verla. Además la cruz también se puede subir por una pequeña escalera, permaneciendo en nuestros ojos un paisaje sublime.

Para subir el Cerro Pan de Azúcar es necesario ingresar por su lado sur. Se llega fácil por la ruta (37) que une Piriápolis con la interbalnearia o ruta Líber Seregni. 

Al avanzar por la ruta se ve lo majestuoso del cerro. Primero arribamos a la Estación de cría de fauna autóctona Cerro Pan de Azúcar, que ya de por sí es una actividad para toda la familia. El parque, de unas 86 hectáreas, alberga unos 250 ejemplares de 53 especies de la fauna uruguaya, y según se afirma, la visitan unas 300 mil personas por año.

El costo del ingreso al parque es gratuito, al igual que subir el Cerro Pan de Azúcar. El horario del parque es de 8 a 19 horas, siendo un ambiente muy agradable y natural. Cuenta con baños públicos y un parador con precios accesibles. Allí se pueden realizar diversas actividades para toda la familia, siendo la principal atracción la vista de los diferentes animales que radican en la estación. 

Pero muchos llegan al lugar con una meta diferente: subir el Cerro Pan de Azúcar.

El trayecto para subir el Cerro Pan de Azúcar presenta muchas rocas y es conveniente tomar precauciones

El trayecto para subir el Cerro Pan de Azúcar presenta muchas rocas y es conveniente tomar precauciones

 

Subir el Cerro Pan de Azúcar es toda una aventura. No es un camino llano y sencillo. Más bien es un camino rocoso y es importante tomar precauciones para evitar accidentes.

Una vez que accedimos a la estación de cría de fauna autóctona debemos buscar el camino que nos conduce al ascenso. Se ubica a la izquierda del estacionamiento por una calle asfaltada y luego otra vez a la izquierda por una calle sin asfalto. En el final de la calle podrás distinguir una garita y un portón, donde allí hay uno o dos guardias.

Es importante aclarar que si bien el horario del parque es de 8 a 19 horas, el ascenso al Cerro Pan de Azúcar tiene como límite las 15 horas. Después de ese horario no podrás subir, incluso en verano. Tampoco se puede subir un día de lluvia o que presente una ola de calor o de frío.

En la garita deberás firmar un formulario. Allí te solicitan datos básicos como nombre, documento y teléfono y además te indican un celular para llamar en caso de emergencia. Para subir el Cerro Pan de Azúcar se tarda cerca de una hora y media, solamente el ascenso, a ritmo tranquilo. Si estás entrenado o te gusta el trekking podrás ascender más rápido.

De todas maneras es importante llevar agua y un calzado adecuado. Nada de llevar suelas lisas, sin agarres. El trayecto es rocoso y en algunos pasajes resbaladizo. Llevar agua intentando de mantener los cuatro puntos de apoyo libre (la botella dentro de una mochila por ejemplo). Algo que puede de resultar de ayuda es un bastón, para tener otro punto de apoyo.

Subir el Cerro Pan de Azúcar es cansador, por momentos te falta el aire ya que implica mucho esfuerzo. No te apures si no eres una persona con entrenamiento. Transita despacio y permanece atento a las flechas amarillas pintadas en las rocas que te orientan en el camino. 

Bajar el Cerro es otra cosa. Debes tener mayor cuidado. Cuando lo subimos nos cansamos y nos falta el aire. Cuando descendemos el aire no falta, pero sí nos puede faltar el equilibrio. Es más fácil perder el equilibrio en la bajada. Ten cuidado y usa ambas manos en los tramos que haya mayor cantidad de rocas. Además es importante que estés atento a la humedad de la piedra. Ojo con resbalarte.

Mucho más cuidado debes tener si realizas el trayecto con niños. Para empezar se van a cansar más rápido. Entre bajar y subir tienen más de dos horas. Es fundamental hidratarse bien y hacer el recorrido a un ritmo que todos puedan subir sin extenuarse.

Arriba del Cerro no hay nada. Antes había un kiosco que ofrecía bebidas. Pero ahora no hay nada, solamente una vista maravillosa y una aventura inigualable. En la cima la temperatura cambia, incluso en verano puedes sentir una brisa fresca. En invierno ni te digo! 

Dos trayectos diferenciados para subir el Cerro Pan de Azúcar

Dos trayectos diferenciados para subir el Cerro Pan de Azúcar

A la hora de ascender por el cerro se pueden distinguir dos tramos claramente distintos. El primero se caracteriza por un trayecto empinado, húmedo y rocoso, protegido del sol por un monte lleno de árboles. 

El tramo culmina casi en una pequeña cascadita de agua, debajo de una palmera. El agua que emana de allí la puedes tomar o incluso rellenar una botella para beberla más tarde. 

En el segundo tramo los árboles desaparecen, quedamos expuestos al sol, pero tenemos la ventaja de caminar por menos rocas (aunque las hay). Por momentos el trayecto es menos empinado y tenemos más aire, aunque ya arrastramos el cansancio de los primeros metros.

Giramos hacia atrás y podemos ver un paisaje maravilloso, con Piriápolis al sur y Punta del Este a nuestra izquierda. Con cada metro que ascendemos, girar y apreciar lo que nos ofrece la vista es impresionante. 

Al llegar a la cima te sientes merecedor de una medalla. La medalla la tienes: el paisaje. Buen momento para una selfie (hablando de selfie: en uno de nuestros ascensos vimos personas subiendo el cerro con el celular en la mano. Es un peligro por tu seguridad y por la del aparatito). Observa la vista, es inigualable. De los paisajes más hermosos de nuestro país. Es cierto que llegaste cansado, pero bien valió la pena el esfuerzo, el caminar entre las rocas, el exponerte al sol o a las ramas de los arbustos. Tus ojos recordarán por siempre lo que ven en el día que decidiste subir el Cerro Pan de Azúcar!

A disfrutarlo!

 

 

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