Malvín campeón 2018! El barrio de pie!

Malvín campeón 2018: el barrio celebrando el quinto título del Playero

Malvín campeón 2018: el barrio celebrando el quinto título del Playero

 

El barrio se puso de pie para aplaudir al Malvín campeón 2018. El equipo de la playa, con muchos altibajos a lo largo de la temporada, sacó a relucir su temple y buen juego para lograr su quinto título de la historia al vencer al elenco de Aguada en la serie final. Realmente un orgullo para todos los malvinenses. Gracias por esta alegría!

 

 

Desde que asumió Sergio Somma como presidente del club y desde la llegada de Pablo López en el 2006, los éxitos deportivos e institucionales no se hicieron esperar. El 5 de febrero del 2007 llegó el primer título en la historia de la playa con un equipo que en lo previo no se había armado con ese objetivo. Pero con mucho temple el azul del barrio obtuvo su primera estrella en un Clindro plagado de los colores de la playa. En este año, un día después de la última final con Aguada, la historia indica que el barrio debe celebrar nuevamente: Malvín campeón 2018.

Esta es sin dudas la época de Malvín, marcando una presencia estelar en poco más de una década de profesionalismo habiendo jugado desde el 2007 hasta este 2018 siete finales, de las cuales se coronó en cinco. No es un dato estadístico menor. Malvín se ha convertido en un ganador del básquetbol uruguayo y en una satisfacción para todos nosotros.

 

Postal del Malvín campeón 2018

Postal de los festejos en el Club del Malvín campeón 2018

 

A lo largo de esta temporada, Malvín, como el resto de los equipos, tuvieron un desempeño muy regular. El liderazgo de la tabla de posiciones fue muy ambiguo y rotativo. De hecho, Goes, que estuvo en zona de perder la categoría en el torneo Apertura, termina siendo puntero en el Clausura y dando pelea en la Liguilla. En la suma de los tres torneos, la tabla indicaba que los dos mejores equipos eran Aguada y Malvín. Pero es bueno consignar que el equipo de nuestro barrio sufrió y no la pasó bien. De hecho estuvo a dos derrotas de jugar por el descenso mientras se disputaba el Clausura.

La base de nacionales era consistente. Con la llegada de Marcos Cabot en lugar de Federico Bavosi, la presencia del brasileño nacionalizado Hatila Passos, la experiencia y la clase inagotable de Nicolás Mazzarino, y con jugadores de la cantera como Marcel Souberbielle, Juan Santiso y Fausto Pomoli, tenía garantías de buen rendimiento. Faltaba acoplar a dos extranjeros que aportaran el salto de calidad. Los dos primeros en llegar fueron Robinson y Garrett, de rendimientos irregulares. El equipo de López comenzó muy mal el campeonato con dos derrotas consecutivas ante Olimpia y Urunday Universitario. Luego elevó su nivel de juego pero a veces con pozos que le generaban muchas dudas. De esa forma se tomó la determinación de reemplazar a sus jugadores foráneos. Y allí llegaron dos muy buenas figuras como Godfrey y Galloway. Con la llegada de Galloway fundamentalmente, Malvín liberó más a Cabot y las ofensivas fluyeron en gran nivel, siendo el equipo de más asistencias del campeonato. 

Un mal comportamiento de Godfrey obligó a la Comisión Directiva de Malvín a traer a un nuevo extranjero en su lugar. De esta manera llegó Harper Kamp, un ala-pívot de juego moderno y dúctil. 

 

La alegría del campeón!

 

Pero las gaviotas tenían por delante una tormenta terrible. El primer cruce de playoffs era nada más y nada menos que ante el vigente bicampeón de Liga: Hebraica Macabi, uno de los grandes candidatos al título, con un estelar García Morales en el plantel. Sin embargo el elenco de López logró pegar primero. Metió los dos juegos iniciales ganando en cifras de 97 a 93 (luego de un alargue) y de 73 a 71. La intensidad defensiva del azul de la playa resultaba vital, sumado a un Marcel Souberbielle de gran trabajo y a un Harper Kamp que hacía valer el esfuerzo de traerlo. Sin embargo el macabeo inclinó la balanza y en un tercer juego parejísimo se puso 2 a 1 abajo. En Malvín se empezaba a cuestionar la actuación del extranjero Galloway, que había sido puntal para lograr el segundo puesto en la fase regular pero que en esta instancia no repetía. Y de hecho en el cuarto partido tampoco repitió y su equipo lo sintió. Si bien Malvín marcó con intensidad bajando a su rival a 69 puntos, no pudo fluir en ataque y sucumbió por un amplio marcador: 69 a 55. A Galloway se la caía el Palacio Peñarol arriba. Llegaba entonces el quinto y definitivo partido. El que ganara pasaba a la semifinal. Y las gaviotas comenzaron sufriendo en la tormenta cada vez más gris. Aparte de perder los dos partidos anteriores, terminaron el primer tiempo abajo por 18 puntos. Las nubes oscuras que se observaban en el horizonte hizo perder la esperanza a más de uno. Pero no, como describe muy bien la crónica oficial del partido, Malvín mostró esa noche su “personalidad de campeón”. Con un Galloway sentado en el banco, dio vuelta el encuentro y se llevó la serie en un segundo tiempo épico, de esos que no se olvidan rápido.

La bajísima actuación de Galloway puso a la Directiva y al cuerpo técnico en aprietos. Por un tema reglamentario tenían menos de 72 horas para poder reemplazar al extranjero de cara a la semifinal con Defensor Sporting. Y Malvín se movió rápido y trajo a un ex NBA, Dominic McGuire, haciendo un esfuerzo económico considerable. Y aunque el nuevo extranjero no tuvo un buen arranque, Malvín se quedó con el primer partido, venciendo a su oponente 73 a 67. Una vez más la defensa era consistente. Sin embargo en el segundo cotejo Defensor Sporting reaccionó a tiempo y se sobrepuso a la derrota. Malvín se quedó con poco gol y cayó en cifras de 73 a 67. El nuevo extranjero todavía no se acoplaba y los de López sufrían el cambio. El tercer partido, muy importante para despegarse, fue vibrante, con dos alargues. Aunque Malvín dominaba el trámite en la mayor parte del tiempo reglamentario, terminó en alargue en 68 con un conjunto fusionado que encontró a Dotti como su principal figura. Ambos equipos se sacaron chispas y empataron en 77. Se venía el segundo alargue. Las piernas no daban más. Pero con un Mazzarino sublime Malvín se lo termina llevando. Faltaba un juego más para meterse en la final. Y esta vez, con todo el desgaste el partido anterior, los azules prevalecieron con autoridad, marcando la cancha desde el inicio con un Souberbielle formidable, logrando el triunfo 79 a 69.

 

El plantel campeón!

 

Habiendo pasado dos durísimos escollos en cuartos y semifinal, los esperaba en el último tramo del campeonato la escuadra de Aguada, quien venía de dejar por el camino a Urunday Universitario y a Nacional (en una serie infartante).

Como era de esperar Malvín basó su juego en la intensidad defensiva y en los altos porcentajes de tres puntos, generando soluciones ofensivas desde el tiro exterior. De esta manera se impuso con autoridad en los dos primeros partidos (86 a 71 y 73 a 64). Pero ya se veía que el ambiente estaba raro en el conjunto aguatero. La dirigencia amenazó con sustituir a Smith a pesar del pedido de los jugadores. Ese impacto emocional incidió en el siguiente partido, además de un cambio táctico importante (Pereiras fue a defender a Cabot y cortó la fluidez ofensiva de Malvín). Desde lo anímico Aguada creció y se transformó en una montaña escarpada para Malvín en el tercer juego, derrotándolo 101 a 64, en lo que fue una verdadera paliza. El cuarto juego fue diferente. Aguada fue superior, pero Malvín mejoró en la intensidad defensiva y cayó por cinco puntos. La serie estaba igualada 2 a 2. En el quinto partido Malvín ingresó a la cancha con otra mentalización. Volvió a sostener su identidad defensiva en pasajes claves y contó, por fin, con una gran labor de McGuire, de pobre actuación hasta ese momento. De esta manera quedaban a un partido de la corona.

 

Los hinchas azules esperaban confiados

Pero cuando podía sentenciar la final, Aguada se envalentonó a partir de la suspensión de Diego García y creció muchísimo, otra vez, desde lo anímico. Entró con todo y en el primer tiempo ya le había sacado 20 puntos a un elenco de Malvín casi sin actitud para lo que estaba en juego. Las dudas se instalaron en el barrio. ¿Podría Malvín lograr su quinta estrella?

El Malvín campeón 2018 tuvo el temple necesario en el momento justo. En una séptima y última final que fue extremadamente reñida y apretada, el equipo de López mostró su carácter y de la mano de un Mazzarino galáctico y un McGuire contundente en el último cuarto, se trajo la copa para el barrio.

 

El título se vino al barrio!

 

Una noche muy festejada por todos los hinchas azules y que nos llena de satisfacción. Malvín fue el justo campeón y el barrio se pone de pie para aplaudirlo.

Nos parece muy valioso destacar mensajes en las redes sociales de hinchas de Unión Atlética felicitando al Malvín campeón 2018 (es cierto que también hubo mensajes de los otros, pero pocos), hecho que marca un camino de respeto y buena vecindad entre las dos instituciones de nuestro barrio.

Desde aquí saludamos al Malvín campeón 2018 y esperemos que en la temporada entrante se siga peleando por la sexta estrella!!!

 

 

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