Nos fuimos de visita al Arboretum Lussich, hermoso paraje en Punta Ballena

Nos fuimos de visita al Arboretum Lussich, hermoso paraje en Punta Ballena

Nos fuimos de visita al Arboretum Lussich, hermoso paraje en Punta Ballena

 

En medio del calor del mes de enero nos fuimos de visita al Arboretum Lussich en Punta Ballena, previo a nuestra concurrencia a la playa en Portezuelo. Un lugar hermoso y sereno de nuestro país y que debería promocionarse más.

 

 

 

 

Hace tiempo que teníamos la intención de realizar una visita al Arboretum Lussich en Punta Ballena, a un par de kilómetros de la playa. Para los amantes de la naturaleza es un lugar que alguna vez vale la pena visitar. Para aquellos amantes de la acción recomendamos llegar con bicicletas.

Este fin de semana de reyes pretendimos alquilar algo en el Este para visitar otras playas lejanas a las del barrio. Cuando miramos los precios de los alquileres en Airbnb y observamos que la media era de más de 300 dólares la noche decidimos ir por el día. Es allí que se nos encendió la lamparita de hacerle una visita al Arboretum Lussich, tan postergada en los últimos tiempos en donde nos inclinamos por otros destinos, como Villa Serrana.

La idea nuestra fue visitar el parque en horas del mediodía aprovechando la sombra de sus inacabables árboles y luego ir a la playa. No fue la mejor idea por dos motivos: por el sol y los mosquitos. Cuando uno visita al Arboretum Lussich tiene diferentes alternativas de recorridos. Nos podríamos haber quedado a la sombra con un buen repelente, pero optamos por recorrer el trayecto de los miradores y en varios tramos el camino era abierto y sin protección del astro rey. Nos achicharramos.

 

Visita al Arboretum Lussich con sol y sombra. A llevar gorro si vas en verano!

Visita al Arboretum Lussich con sol y sombra. A llevar gorro si vas en verano!

 

Analizando nuestra visita en perspectiva, nos parece más apropiado ir al parque en otoño o primavera, en estaciones con temperaturas más moderadas. 

Sea lo que sea, ir a este lugar es encantador. La naturaleza te envuelve y te refresca. Es como un golpe a nuestro cuerpo oxidado de tanta ciudad que lanza el óxido por los aires y nos rejuvenece por unos instantes, al menos mientras dure el paseo y no te coman los mosquitos (a llevar repelente).

 

Pero cuál es la historia del Arboretum Lussich?

 

Hacia 1755 arribó a la Banda Oriental española un grupo de inmigrantes para ocupar las tierras llamadas en ese entonces como La Ballena. Según cuentan los diferentes relatos en octubre de 1896 las tierras de La Ballena fueron adquiridas por Antonio Lussich, acaudalado empresario de la época y quien se convirtiera posteriormente en un gran impulsor de Punta del Este.

Antonio Lussich compró en ese momento un total de 1.800 hectáreas, que se extendían desde el arroyo El Potrero a la Sierra de la Ballena y del Río de la Plata a la Laguna del Sauce. Lo interesante es que en ese entonces el paisaje resultaba muy distante al actual, ya que estaba invadido por piedra, arena y bañados. Es Antonio Lussich el que comienza a forestar el paraje y colmarlo de diferentes especies de árboles. Al Arboretum Lussich llegaron árboles de los cinco continentes, así como también de pájaros.

El eucalyptus es el árbol predominante, pero también se pueden distinguir palmeras, pinos, acacias, robles, tamariz y muchos otros en trayectos de más de cuatro kilómetros de largo. En total, según un estudio de la Facultad de Agronomía, se pueden distinguir casi 500 especies. Imponente!

 

Los árboles te deleitan al caminar por el parque. Sublimes!

Los árboles te deleitan al caminar por el parque. Sublimes!

 

Por supuesto que la mayoría de las 1800 hectáreas que poseía Antonio Lussich fueron fraccionadas y edificadas. Pero el año 1979, 182 de ellas pasaron a manos de la Intendencia de Maldonado y en 1991 se adquieren 10 hectáreas más.

La Intendencia de Maldonado decide entonces permitir la visita al Arboretum Lussich y también al Museo del Azulejo, ubicado en lo que era la casona de Antonio.

La visita al Arboretum Lussich se puede realizar cualquier día del año y es totalmente gratuita, al igual que visitar la reserva y el cerro en Pan de Azúcar

 

Cuál fue nuestra experiencia en la visita al Arboretum Lussich?

 

Llegamos al lugar cerca de las 14 horas. Si bien pensábamos llegar antes un accidente en la ruta nos enlenteció. Demoramos como media hora en el trayecto desde el peaje de Pando a Neptunia a partir de una colisión de 7 autos.

La entrada se encuentra en una curva y en el estacionamiento no entran más de 10 autos, así que a estar atentos si manejan.

 

Visita al Arboretum Lussich mapa

Visita al Arboretum Lussich mapa

Al llegar nos recibieron varios guías muy amables que nos ayudaron a tomar la decisión de hacer un recorrido largo, más de cuatro kilómetros. Entre la ida y la vuelta, parando en algún lugar, demoramos más de dos horas. Así que es importante llevar agua y en verano gorro y repelente. 

Es bueno aclarar que si uno quiere hacer todos los recorridos hay que ir muy temprano. El lugar tiene muchos caminos y en áreas diferentes. Sería genial poder hacerlo en bicicleta. Desde aquí dejamos la sugerencia que la Intendencia alquile bicis en la entrada, como por ejemplo se hace en el Salto del Penitente

Antes de empezar a caminar fuimos a los baños, los cuales estaban en muy buenas condiciones. En ese trayecto de unos 50 metros fuimos salvajemente abordados por cientos de mosquitos que ni siquiera un repelente natural en base a aceite de citronela pudo resistir. Salimos de los baños llenos de ronchas y molestias y rápidamente nos lanzamos al camino.

Si miran el mapa más arriba nuestra idea era llegar hasta el mirador Aconcagua, que está casi al borde de la Laguna del Cisne a más de 4 kilómetros de nuestro punto de partida, el Museo del Azulejo o la casona.

 

Información de las distintas especies

 

En el inicio, en varios árboles, aparece debajo cada uno un círculo de madera con la información básica de cada especie. Está bueno recorrer el lugar y saber de qué árboles se tratan. Muchos de nosotros no teníamos ni idea de cómo reconocer a uno de ellos.

Continuamos caminando. El trayecto es sinuoso, plagado de subidas y bajadas, algunas largas y bastante agotadoras para el sol que se empecina en arrollarnos a esa hora de la tarde. Por momentos los árboles nos protegen y por momentos el camino queda expuesto a los rayos solares.

 

Mirador con una vista preciosa

Tras caminar unos 350 metros llegamos al primer mirador, donde nos recibió amable una intrépida lagartija. La vista es preciosa. Se puede ver el mar por supuesto y en el fondo el Cerro Pan de Azúcar y el Cerro de las Ánimas

Algunas personas se llevaron sus sillas de playa y se quedaron ese lugar, disfrutando de la paz de los árboles y del aire colmado de aromas de eucalyptus. El lugar te serena y te calma si prestas atención. Se saborea si uno se deja atrapar por la serenidad de la naturaleza.

 

Vista hacia Punta del Este desde el Arboretum Lussich

Vista hacia Punta del Este desde el Arboretum Lussich

 

Continuamos caminando y llegamos a otro mirador cercado por piedras, esta vez con vista a la derecha. La toma fotográfica no permite relucir lo que los ojos ven. El paisaje es hermoso. A lo lejos se distingue Punta del Este y por supuesto la Isla Gorriti, de la que ya les contamos nuestras vivencias, y a la que volveremos a visitar este verano.

Continuamos y tras caminar un kilómetros paramos para descansar y comer algo. El sol agotaba nuestras fuerzas y a algunos de nosotros, el ánimo. Ya se hablaba de pegar la vuelta e ir a la playa por un chapuzón. Si miras el mapa más arriba estábamos a la altura de donde dice “bosque profundo”. Nos faltaba un kilómetro y poco para llegar al mirador. 

Depositamos nuestra basura en los diferentes recipientes para residuos que hay en el parque y decidimos continuar con nuestra visita al Arboretum Lussich. Los pies nos dolían un poco y el sudor y los mosquitos nos hacían pensar más en la playa que en la caminata. 

Hacia el Mirador Aconcagua en el Arboretum Lussich

Hacia el Mirador Aconcagua en el Arboretum Lussich

 

La idea era llegar al mirador Aconcagua, el más próximo a la laguna y el más alejado de la costa. Pero como era de esperarse el mirador se ubica en una altura y el repecho comenzó a hacerse muy cuesta arriba por el cansancio acumulado y el sol. Así que algunos integrantes del grupo dieron un golpe de estado y forzaron el regreso hacia la casona cuando restaban pocos metros para alcanzar el objetivo.

De todas maneras es una buena excusa para poder regresar a un lugar fascinante para los amantes de la naturaleza. Al pegar la vuelta vimos a dos jóvenes en bicicleta subiendo por un duro repecho. Allí volvió a salir el tema de conversación de lo bueno que sería que se alquilaran bicis en el parque. Para recorridos tan extensos vale la pena!

Lindas vistas en todas direcciones

 

Al volver tomamos un camino diferente. Éste resultó ser más sombreado y plagado de árboles más anchos y altos. La visita al Arboretum Lussich nos seguía sorprendiendo. 

De todos modos varios ya pensaban en la playa y en alejarse de los aterradores mosquitos. Así que en el final apuramos el paso para poder disfrutar de las aguas saladas de Punta Ballena.

Atrás quedaba nuestra visita al Arboretum Lussich. Como dijimos anteriormente fue una visita para saborear. Nos prometimos volver en otra estación del año, cuando el calor y los mosquitos se replieguen en el otoño.

Realmente fue una experiencia muy linda y que repetiremos! Si te gusta la naturaleza no lo dudes, tenés que ir de visita al Arboretum Lussich!

 

Horario de Verano Desde el 15 de Diciembre hasta finalizar Semana de Turismo de 09:30 a 19:30 horas, todos los días.

Visitas guiadas a las 11:00, 14:00 y 17:00 horas.

Horario de Invierno De 08:00 a 18:00 horas.

Dirección: Sierra de la Ballena, Camino Lussich a 300 metros de la Ruta 93, Maldonado.

 

 

 

 

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