Nos fuimos a divertir al Parque Costaventura en Costa Azul!!!

Nos fuimos a divertir al Parque Costaventura en Costa Azul!!!

Nos fuimos a divertir al Parque Costaventura en Costa Azul!!!

 

En el viernes de las vacaciones de setiembre nos fuimos a divertir al Parque Costaventura en Costa Azul! Una experiencia agradable a pocos kilómetros de Montevideo y en un ambiente seguro para poder disfrutarlo.

 

 

 

 

Al inicio de las vacaciones de setiembre nos fuimos a conocer el Valle del Hilo de la Vida en Lavalleja. Y en el final decidimos por ir a divertirnos al Parque Costaventura en Costa Azul, a unos 40 minutos en auto del barrio.

Habíamos prometido que por la Semana del Corazón íbamos a realizar alguna actividad física diferente y cumplimos. El Parque Costaventura en Costa Azul tiene sus exigencias para poder divertirse con todos sus juegos: desde andar en bici hasta el canopy subiendo escaleras en cada estación.

El Parque Costaventura en Costa Azul es considerado un parque de atracciones ecológico, ideal para pasar en familia y amigos, ubicándose en el Km 56 de la Ruta Interbalnearia, a pocos minutos de Montevideo.

Según la información que nos brindaron el parque fue diseñado bajo estrictas normas de seguridad y estándares mundiales de calidad, brindando total protección a las personas. El parque está certificado por una empresa española que cuenta con 20 años de experiencia y 16 parques instalados en todo el mundo.

Nos comunicamos por whatsapp al número +598 9531 2196 y nos dijeron que en estas vacaciones de setiembre el Parque Costaventura en Costa Azul abre de 11 a 18 horas. Los precios establecidos fueron los siguientes: el pase total, donde se pueden realizar todas las actividades tiene un costo por persona de 672 pesos (unos 20 dólares). Como una de nuestros integrantes no superaba 1.45 metro de altura y no podía participar del canopy, el costo fue de 502 pesos (unos 15 dólares). Luego también hay entradas para los niños de 4 a 6 años con un costo de 170 pesos, donde pueden participar de pocos juegos. Finalmente hay una entrada para el acompañante de 128 pesos, pero como es obvio puede realizar pocas actividades.

 

Nos fuimos a divertir al Parque Costaventura en Costa Azul!!!

Parque Costaventura en Costa Azul!

 

Llegamos al lugar cerca de las 14:30, así que teníamos el tiempo justo para poder jugar a todos los juegos. Compramos las entradas, nos pusieron cintas de colores en las muñecas (de acuerdo a la entrada obtenida) y nos llevamos la primera sorpresa. Los juegos no están abiertos de forma constante, es decir, si bien teníamos pase libre se volvía necesario esperar a que los monitores abrieran o cerraran una actividad. Así que estuvimos unos 20 minutos observando el parque a la espera de poder empezar con el juego que nos interesaba a los cuatro que fuimos: el senderismo de altura.

Un aspecto muy importante es la excelente disposición de los monitores con nosotros y con el resto del público. Siempre tuvieron muy buena onda con todos los visitantes. Más allá de eso el parque podría desarrollar más actividades de las que presenta. Uno queda con gusto a poco en un terreno tan grande. Ojo, nos divertimos muchísimo, pero algunos de nosotros participamos en dos juegos nada más y el espacio se podría aprovechar mejor.

 

Senderismo de altura en Parque Costaventura en Costa Azul

Senderismo de altura en Parque Costaventura en Costa Azul

 

El senderismo de altura es una de las atracciones más lindas del parque. Antes de poder participar los monitores te brindan el equipamiento de seguridad y posteriormente una charla explicativa acerca del funcionamiento del equipo. 

Tras la charla comienza una experiencia divertidísima de aventura en la altura, atravesando puentes colgantes, redes y cables en un recorrido de unos 30 minutos de duración. Vale la pena disfrutar de esta actividad que además es apta y segura para toda la familia.

Al culminar nos vino mucha sed, ya que la actividad lleva cierto desgaste por el equilibrio que hay que realizar. Allí llegó la segunda sorpresa negativa. El agua con o sin gas de medio litro la vendían a 75 pesos, mientras que la de litro y medio a 98. Nos pareció excesivo. Ni siquiera nos interesó en preguntar sobre comidas u otras bebidas. Uno de los requisitos del parque es que no se puede ingresar con comidas o bebidas. Al llegar nos llamó la atención que algunas personas estuvieran comiendo en el estacionamiento, luego entendimos los motivos. Sin dudas que es un aspecto a revisar por parte de los administradores. Saca las ganas de volver.

 

 

Tras tomar el agua más cara de las vacaciones de setiembre, la más chica del grupo se fue a jugar con las camas elásticas y con el péndulo, una actividad de mucha audacia y que si bien puede provocar algo de susto al principio, a todos les encantó. El resto del grupo se fue a la actividad principal, el canopy.

Una vez más se brindó una charla explicativa y de seguridad. Aquí nos llevamos la tercera sorpresa negativa. Nos explicaban cómo girar presionando en un metal del equipo, pero no tenían guantes para proteger las manos. Cuando hicimos canopy en Bariloche o incluso en el Salto del Penitente, siempre nos dieron guantes para cuidar las manos. Además en los dos lugares anteriores habían un dispositivo del arnés que te permitía frenar. Aquí no. Preguntamos por los guantes y amablemente nos dijeron que los que tenían eran inservibles y que ya habían realizado un pedido que estaba en camino. Mientras tanto a cuidar las manos!

La actividad del canopy es intensa. Mucho más larga y más alta que la del Salto del Penitente por ejemplo. Son seis estaciones a más de 10 metros de altura y es muy disfrutable. Realmente es muy divertida, aunque alguno del grupo se cansó un poco. En cada estación hay que subir unos metros por la escalera y va generando un pequeño cansancio, nada importante claro, pero para el que está lejos de un estado físico óptimo es un buen augurio de caer dormido enseguida en la noche. También alguno del grupo cayó al suelo tras el despliegue físico provocando las risas sanas de varios de los presentes.

Terminamos la actividad de canopy pasados de las 18 horas. Allí los monitores siguieron con su buena onda y a una integrante del grupo le permitieron jugar una vez más al péndulo, esta vez intentando subir a más altura. Fuera de hora disfrutamos mucho de verla volar en el aire y poco rato después fue la despedida del Parque Costaventura en Costa Azul.

Sin dudas que pasamos una tarde amena y divertida. Coincidimos que podría ser mejor si se aprovechara mejor el espacio, colocando otras actividades más simples para realizar en familia. Hay algunas como el circuito sensorial o juegos de acción directa, pero honestamente son de poca atracción. 

Más allá de que las actividades no son muchas, vale la pena ir y disfrutar. El Parque Costaventura en Costa Azul está en nuestra lista de paseos recomendados. Si nunca fuiste se viene una etapa del año ideal para conocerlo! 

 

 

 

 

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