Nuevo cambio drástico en la OMS: no se recomienda vacunar a menores sanos

Cambio drástico en la OMS: no se recomienda vacunar a menores sanos
Cambio drástico en la OMS: no se recomienda vacunar a menores sanos

Una vez más la Organización Mundial de la Salud tuvo un cambio drástico en su política para enfrentar al Covid y en esta semana comunicó que para sus expertos no se recomienda vacunar a menores sanos después de solicitarle a todos nuestros hijos que se inocularan en el 2022. Algo difícil de digerir

Los cambios en las políticas sanitarias aplicados desde la OMS y que luego se replican en las diferentes naciones ya superaron la ineptitud y generan cada vez mayores sospechas. En esta última semana de marzo comenzamos a ver un nuevo episodio de una novela dantesca, que cada vez nos colma de más escalofríos. Para los expertos de la OMS, tras su reunión celebrada del 20 al 23 de marzo, no se recomienda vacunar a menores sanos.

En el inicio de la campaña de vacunación la OMS no recomendaba la vacunación a embarazadas ni tampoco a menores de 16 años, pero luego modificó el criterio y consideró apropiado que niños mayores de 5 años se inocularan contra el covid.

En ese sentido Uruguay, siguiendo al pie de la letra las recomendaciones del organismo internacional, y luego de controversias internas por parte de la Sociedad Uruguaya de Pediatría, se transformó en el primer país de América Latina en vacunar a menores de edad.

Comunicado del MSP

Como podemos ver en el comunicado se establece que «acorde a la mejor evidencia actual disponible, este grupo técnico, por mayoría (quedando claro que no fue por unanimidad)», recomendó la vacuna de Pfizer y decidió «avanzar en la extensión de la vacunación en niñas y niños de 5 a 11 años».

¿Cuál era entonces la evidencia tan sustantiva que llevó a la conclusión de vacunar a menores de edad en el 2021 cuando tiempo más tarde se considera que no es necesaria por un panel de «expertos» internacionales?

El 9 de noviembre de 2021 el Comité de Farmacología y Terapéutica de la Sociedad Uruguaya de Pediatría recomendaba no vacunar a menores de 12 años. Sin embargo, a pesar de la opinión «experta» de ese día algo cambió en la interna y la directiva de la Asociación resolvió apoyar la idea del gobierno de vacunar a menores dos semanas después. No sabemos qué sucedió, pero es evidente que algo ocurrió para un cambio tan determinante en los «expertos».

El comunicado del MSP que está más arriba fue del 24 de noviembre. ¿Qué pasó entre el 9 de noviembre y esa fecha para que se decidiera avanzar con la vacunación a menores?

Daniel Salinas, quien casualmente se retiró del ministerio en este mes de marzo, recalcaba una y otra vez la necesidad de que los padres llevaran a sus hijos a vacunarse y recordemos el escándalo mediático cuando el juez Recarey (que hoy con el diario del lunes queda más clara su coherencia) le exigía al gobierno que suspendiera la vacunación a menores hasta que se le informara correctamente a la población sobre los riesgos de la misma.

Recarey sufrió una verdadera caza de brujas por parte de la prensa en general, «expertos» que insistían en que la vacunación a menores era imprescindible y por supuesto por parte del gobierno, principalmente en declaraciones de Álvaro Delgado.

Hoy Recarery se convierte en un verdadero previsor de la salud pública, acción que debería realizar el MSP.

También recordemos que Fernando Vega, Fernando Ferreira y el doctor Javier Sciuto (Sciuto el 17 de julio del 2022 expresaba en nuestro portal que era inadmisible vacunar a niños saludables a partir de tres meses de investigación) se encuentran en juicio por manifestarse sobre estos temas en una plaza pública en Maldonado, juicio en donde la fiscal exige prisión.

Finalmente, vale señalar, la inmensa censura que hemos recibido los medios nacionales e internacionales que fuimos presentando información diferente a la oficial sobre esta temática. La censura en los «grandes medios nacionales» ha sido reconocida por los propios periodistas, como es el caso de Gabriel Pereyra, y como si fuera poco, exigida por parte del gobierno, como así lo hizo saber en una editorial Gerardo Sotelo, director de Medios Públicos. También hemos sido censurados en Facebook o YouTube o en el mismo Twitter. Hasta palabras del diputado César Vega en la propia cámara fueron borradas por YouTube del mismo canal del Parlamento.

Sin embargo otra vez la OMS cambió de criterio: no se recomienda vacunar a menores sanos.

Tras su reunión celebrada del 20 al 23 de marzo, el Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico (SAGE) sobre inmunización de la OMS revisó la hoja de ruta para priorizar el uso de las vacunas contra la COVID-19 y el pasado 28 de marzo el organismo internacional comunicó el cambio de estrategia. Sí, otra vez.

La presidenta del SAGE, la Dra. Hanna Nohynek compartió los nuevos criterios establecidos por la OMS.

La versión revisada de la hoja de ruta clasifica tres grupos de prioridad para la vacunación contra la COVID-19: alta, media y baja

  • El grupo de prioridad alta incluye a las personas mayores, a los adultos jóvenes que padecen comorbilidades importantes (por ejemplo, diabetes y cardiopatías), a las personas con afecciones de inmunodeficiencia… Recomienda administrar una dosis de refuerzo adicional en un plazo de 6 o 12 meses tras la última dosis, dependiendo de factores como la edad y las afecciones de inmunodeficiencia. Cualquier recomendación sobre la vacuna contra la COVID-19 solo es válida durante un tiempo determinado, y únicamente se refiere al escenario epidemiológico actual. En consecuencia, no se debe interpretar que se recomienda administrar dosis de refuerzo adicionales cada año de manera continuada
  • El grupo de prioridad media incluye a los adultos sanos sin comorbilidades, generalmente de edades inferiores a entre 50 y 60 años, y a niños y adolescentes con comorbilidades. Para el grupo de prioridad media el SAGE recomienda la primovacunación y la primera dosis de refuerzo. Aunque los refuerzos adicionales son seguros para este grupo, el SAGE no los recomienda de forma sistemática, ya que, en términos comparativos, ofrecen unos beneficios bajos en materia de salud pública.
  • El grupo de prioridad baja incluye a los niños y adolescentes sanos de entre 6 meses y 17 años. Las dosis primarias y de refuerzo son seguras y eficaces en los niños y adolescentes. Sin embargo, teniendo en cuenta la baja carga de morbilidad de este grupo de edad, el SAGE insta a los países que estén considerando su vacunación a que fundamenten sus decisiones en factores contextuales, entre ellos, la mencionada carga de morbilidad y la relación costoeficacia, así como otras prioridades sanitarias o programáticas y los costos de oportunidad.

Según el nuevo análisis de los «expertos» internacionales, «en términos comparativos, los beneficios sanitarios que aporta vacunar a niños y adolescentes sanos son mucho menores que los beneficios consolidados de las vacunas esenciales administradas tradicionalmente a los niños (por ejemplo, las vacunas contra el rotavirus y el sarampión y la antineumocócica conjugada)», lo que evidencia que toda la campaña de vacunación a menores de edad en nuestro país no fue para nada necesaria.

(Se puede leer el documento completo de la OMS haciendo clic aquí)

Esta nueva hoja de ruta llevada adelante por los «expertos» internaciones nos genera una nueva disyuntiva. En Uruguay según datos del propio MSP hubo un aumento considerable de los fallecidos entre los 6 y 9 años en el 2022 respecto al 2020 y 2021, y nadie brindó explicaciones. Lo mismo ocurre con la cantidad de fallecidos totales y con algunas enfermedades específicas como paros cardíacos o neumonías. Lo único que hay es silencio.

Lo que nos lleva a la siguiente interrogante: ¿nuestras autoridades públicas por qué no llevaron a cabo una investigación independiente sobre las vacunas? ¿Por qué no se investigó su composición en un laboratorio como así lo sugiere la ley? ¿Por qué no se llevaron registros de los efectos adversos de las vacunas ni se le solicitó al personal médico que lo hiciera como denunció en su momento la doctora Marianela Querejeta?

Por supuesto que esta nueva información generada desde la OMS abre muchas más interrogantes. ¿En realidad existía una base científica consistente para recomendar la vacunación a menores de edad con vacunas que se encontraban en plena fase de investigación y cuando la tasa de letalidad en esa franja etaria es extremadamente baja? ¿O tal vez primaron otros intereses?

Tal vez el ministro Salinas, el secretario Delgado o el presidente Lacalle Pou, como también la oposición que se plegó sin chistar a estas medidas, nos puedan brindar respuestas sensatas.

Los criterios se cambiaron todo el tiempo y supuestamente estaban basados en la «Ciencia». Así nos hicieron brindar de espaldas en las fiestas del 2020 y llenaron de hisopados todos los autos de Montevideo porque eran contactos de contactos de contactos con test PCR que no son eficaces, como la propia OMS dijo luego de modificar, una vez más, su criterio «científico». Niños presionados socialmente para vacunarse en centros educativos o instituciones deportivas, incluso para poder viajar.

Se necesitan explicaciones con urgencia y también responsables. Recordemos el caso del hijo de Isabel. Con 9 años se vacunó el 14 de enero del 2021 y poco días después se le generó una trombosis que le provocó «mucho miedo de morir». ¿Salinas, fue necesario vacunar masivamente a nuestros hijos sanos? También Ayrton está esperando esa respuesta.

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