Visitamos el Águila de Atlántida!

Visitamos el Águila de Atlántida!
Visitamos el Águila de Atlántida!

Con el correr del tiempo se ha transformado en una de las leyendas de Canelones y también de nuestro país. Hasta se la ha vinculado con los nazis. Así que por curiosidad nos fuimos a visitar al Águila de Atlántida o mejor dicho, de Villa Argentina.

El Águila de Atlántida en realidad está ubicada en el balneario Villa Argentina. Como dijimos, se ha transformado en una de las leyendas de Canelones y también del Uruguay. Es que un halo de misterio la ha invadido desde su creación: contrabandistas, nazis y alquimistas han sido parte de la aureola que la rodea.

El Águila de Atlántida es una curiosa y hermosa construcción que combina un delfín con un águila. Esta obra se construyó en el año de 1945 por Juan Torres a instancias del empresario italiano Natalio Michelizzi, radicado en el Uruguay, y quien invertía en diferentes actividades desde 1937.

En una primera fase se construyó una pieza frente al Río de la Plata, con una imponente vista al mar, después se agregó la cabeza del águila y finalmente se llevó a cabo una construcción similar a la proa de un barco, que culminaba en la cabeza de un delfín, lo cual se derrumbó en la década del 80 lamentablemente.

El Águila de Atlántida al principio tuvo otro nombre
El Águila de Atlántida al principio tuvo otro nombre

La formidable construcción llevada a cabo por Juan Torres tuvo otra denominación. Su nombre original fue Quimera, el cual paulatinamente fue cayendo en desuso dando lugar al Nido del Águila.

Esta última denominación ha dado lugar a confusiones debido que ese mismo nombre utilizaba Hitler para una casa suya en los Alpes. De ahí que muchos la hayan vinculado a un enclave nazi tras la Segunda Guerra Mundial, sirviendo como faro para los submarinos alemanes. De hecho el italiano Natalio Michelizzi, dueño del predio e impulsor de la obra, fue colocado en la lista negra del imperio británico debido a la construcción del águila y por tener vínculos comerciales con la Alemania nazista.

Solo que esa leyenda no tiene ni pies ni cabeza. La Segunda Guerra Mundial culminó en abril de 1945 y la obra del águila se propuso en agosto de ese mismo año, cuando ya los nazis habían sido derrotados.

Cuando Michelizzi arriba a nuestro país tiene varias ideas interesantes para desarrollar el turismo en Canelones. Por ese motivo adquirió tierras desde el Casino de Atlántida hasta el Fortín de Santa Rosa, construyendo el edificio Planeta, el edificio del Casino, el primer cine de Atlántida, una pista de patinaje y la cancha de golf más importante de Latinoamérica con 18 hoyos donde se jugaban campeonatos internacionales.

Poco tiempo después le pide al constructor Torres que construya el águila, según se dice para “pintar, escribir, leer y mantener reuniones con sus amigos”, como también para disfrutar de los atardeceres y alejarse de los rumores de las “malas lenguas” de Atlántida.

En 1957 Michelizzi falleció, la obra quedó abandonada por 20 años y los terrenos aledaños fueron fraccionados para su venta.

En 1997 el Águila fue declarada de interés Departamental por resolución municipal, y desde ese momento la Intendencia Municipal de Canelones​ permite que la obra sea visitada con fines turísticos e históricos.

Tras peligro de un nuevo derrumbe se llevaron a cabo acondicionamientos del lugar que culminaron el año pasado (2018) y que mejoraron ampliamente su estructura y su interior.

El Águila de Atlántida es un hermoso paseo para hacer en familia
El Águila de Atlántida es un hermoso paseo para hacer en familia

El Águila de Atlántida es un hermoso paseo para hacer en familia, pasar una o dos horas apreciando la construcción y el paisaje, frente al mar de Villa Argentina a dos kilómetros del principal balneario de Canelones.

La vista desde el águila es hermosa y diferente. Animarse a recorrer el interior y pararse en la terraza es una invitación para una mini aventura, recordada obviamente por múltiples fotos y selfies.

Es cierto que no hay mucho más para hacer allí. No es lo mismo que ir al Salto del Penitente o a subir el Cerro Pan de Azúcar por ejemplo. Pero es un paseo que se puede combinar con las hermosas playas de Atlántida en verano o tal vez, unirlo a una tarde en Parque Aventura en Costa Azul.

Lo cierto es que visitar el Águila de Atlántida vale la pena!!!

No te la pierdas!

¿Sabías esto?

Compartí la información
19

Seguramente te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Simple Share Buttons