Columna de Diego Estevez: Ellos están aquí hace tiempo

Columna de Diego Estevez: Ellos están aquí hace tiempo
Columna de Diego Estevez: Ellos están aquí hace tiempo

Amigo lector. Cuando era pequeño me fascinaba ver películas de ciencia ficción, en particular en las que había magos, y donde sus personajes controlaran poderes quinéticos. Recuerdo la escena de un film del cual  no repaso el nombre, donde el villano se paró en un puente, y al ponerse un anillo, telequinéticamente hizo volar a su enemigo.

Al otro día le pedí a mi madre que me comprara un anillo;  no me lo compró (carita triste) de todas formas yo seguía fascinado con aquel suceso. Cada vez que veía una película o dibujito donde había ese tipo de magia, me quedaba hipnotizado, pero no entendía por qué. No era solo una fascinación, yo jugaba a que tenía esos poderes y controlaba cosas. Una vez me quedé 2 horas mirando una piedra para ver si se movía (sí así de gil soy, no se asuste) obviamente esa piedra nunca se movió sin que la tuviese que tocar.

Entrada la adolescencia, aproximadamente a los 14 años comienzo a utilizar las redes sociales. En aquel momento la que estaba más de moda era Metroflog, en el año 2008 ya con 17 años, ingreso a Facebook por primera vez para buscar contactar con ex compañeros de la secundaria. Allí me quedé explorando la página, encontré que había test para realizar en forma de juego. Unas de estas pruebas decía ¿Cuál es tu habilidad? Lo hice, y ¿Adivine qué me salió? Telequinesis, y no tenía anillo.

Imagínese, después de eso empecé a leer mucho sobre distintas quinesis, control de movimientos a distancia, del fuego, etc.  Pero de todas maneras nunca logré controlar ni una.

Aún siendo consciente de que era irracional pensar que por mirar una piedra, el fuego o el agua, alguno de estos se moviese, seguía sintiendo algo especial por todas estas cosas. A partir de ahí, las ciencias ocultas formaron parte importante en mi vida.

No digo que me puse a realizar rituales Merlineanos ni mucho menos,  pero sí comencé a meterme en el mundo de la ufología. Allí se dice que para llegar a tener contacto telepático con algún ser, es necesario, entre otras cosas, meditar; entonces lo hice.  Sabía que uno de los síntomas de estar haciéndolo bien era dolor en el entrecejo, y fue lo que sentí luego. Además  mientras meditaba pude observar que iban apareciendo esferas de colores en mi pantalla mental, pero eso no era lo raro, lo más llamativo fue que yo veía esas cosas y estaba consciente. No solo  bolas de colores vi, en un momento comencé a divisar algo que parecía tener forma piramidal, y efectivamente era una pirámide, de unos 30cm x 30cm aproximadamente, era de color verde oscuro, giraba en sentido horario y en el centro de una de sus caras tenía tallado el ojo de Horus.

Otro día medité utilizando sonidos binaurales,  son  2 sonidos con 10db de diferencia entre si  que generan un efecto 3D en el cerebro. En esta sesión comencé a ver a lo lejos algo verde que caía en forma de lluvia, cuanto más me concentraba más se acercaba aquello, eran símbolos, como los que aparecían en Transformers o los que se utilizan en reiki. Aquellos símbolos formaron un muro frente a mí, pero en un segundo se abrieron formando 2 paredes y creando un túnel, era tal cuál la imagen que veía NEO cuando se ponía los lentes. Al  siguiente día investigué de dónde salió la idea de hacer la película Matrix.  La  misma estaba influenciada por  un libro de Baudrillard llamado Cultura y Simulacro. Aún había esperanzas de que la magia no fuese una ilusión, y era una buena noticia ya que aún no tenía anillo.

Lo más loco es que hace 3 años me hicieron la carta natal, y me dijeron que en otra vida fui mago.

El día que chateé con una fémina extraterrestre de Ganímedes.

Bastante tiempo después me crucé con otra red social, ask.fm, no es tan conocida.  Ask es una palabra en ingles que significa, pregúntame. Evidentemente es una red para realizar preguntas. Un día explorando esa web, encuentro un perfil que decía un nombre y que era de Ganímedes (Luna de Júpiter) así que entré y le pregunté a esta chica por qué puso que era de aquel lugar. Me respondió que porque era de allí, y comenzamos un dialogo que duró 1 semana. No recuerdo todo textualmente, esto sucedió en 2010, ella se encontraba en México, en ese momento tenía 19 años.  Me comenzó a contar que estaban acá hace muchos años. Yo siempre le seguí la corriente pero preguntándome si no me estaba agarrando de gil.  Le  escribía abreviando las palabras, ella me dijo que tenía que escribirle bien, sino no entendía. Como seguía desconfiando, entré a su perfil, leí sus diálogos con otras personas y efectivamente en todas sus charlas,  la ortografía era perfecta, su lenguaje muy correcto, en época de floggers escribir bien no era lo usual, menos a esa edad. Eso no fue nada, acá viene lo fascinante. Yo le dije si podía enviarle un mensaje de mi parte a sus superiores – obviamente me refiero a extraterrestres-, me dijo que sí. Le dije: “Diles que admiro mucho su nivel de inteligencia, que son unos genios, que una raza que tuvo que evolucionar a empujones para no extinguirse haya logrado tal nivel espiritual, es admirable”, algo así dije.  Lo loco es que lo mandé y por 2 días no me contestó. Dos días más tarde volví a entrar, y tenía una notificación de ella diciendo que ellos (por sus superiores) quedaron muy contentos con mi mensaje,  y que si yo quería podía un día ir con ellos para hacerme unas pruebas y ver si podía viajar. Recuerdo que me puse nervioso, porque todo podía ser joda, pero tenía pinta de ser muy cierto. Sin pensar mucho dije sí, dale. Charlamos un rato más y cerré. No me conecté más durante muchos días, a esa red.

Un mes más tarde estaba escuchando unos temas de Ricardo Arjona, eran las 21.15 hs. Escuché la puerta del living que se golpeó y supuse que mis padres salieron al supermercado. Al rato se escuchaba un ruido a bordeadora, pero no le di pelota,  seguí escuchando música. Minutos después se empezó a levantar un viento muy fuerte, pero me di cuenta que ese ruido seguía estando, y no era normal que a esa hora alguien se ponga a cortar pasto. Me saqué los auriculares y abrí la cortina… Qué bordeadora ni que ocho cuartos, afuera había viento, ruido y luces rojas, transparentes y violetas. Abrí la ventana y mire para arriba y a 20 metros de altura del techo de mi cuarto había un aparato redondo que no lo olvido más. Cerré ventana, cortina y salí a llamar por teléfono a mi madre.  Estaba solo, ni el perro andaba  porque salió atrás de ellos. En ese entonces no recordaba para nada la charla con aquella chica, esa data la recordé 6 años más tarde. Lo cierto es que me quedé parado en el  pasillo que estaba  entre mi cuarto y el living y se cortó la luz, enseguida la del living comenzó a prender y apagar varias veces, solo esa, se me vinieron un montón de imágenes a la cabeza, todas malas por supuesto. Me acerqué al living y quedé duro en un rincón, no podía moverme. A pesar del cagazo,  sentía un impulso muy fuerte para salir, pero tenía miedo, no salí, si hubiese recordado aquella conversación quizás lo hubiese hecho. Si sería tal el  cagazo que cuando mis padres volvieron no podía controlar mi brazo para abrir la puerta que la había cerrado con llave. Cuando pude girarla la rompí, la doblé como si fuese plasticina. 

Al otro día mucha gente comentaba que en el cielo había observado un aparato y luces rojas. De aquella chica nunca más tuve noticias, cuando recordé esa charla 6 años más tarde, la busqué para contarle lo que me había pasado y pedirle disculpas, porque en definitiva les pude hacer perder el tiempo, a mí sí me interesaba irme, solo qué no recordaba nuestra conversación.

Por Diego Estevez

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