Fuimos a contemplar las pictografías de Chamangá en el límite de Flores y Durazno

Fuimos a contemplar las pictografías de Chamangá en el límite de Flores y Durazno
Fuimos a contemplar las pictografías de Chamangá en el límite de Flores y Durazno

Desde hace tiempo teníamos pendiente la visita de este lugar especial de nuestro país, donde encontramos arte rupestre de 1500 años. Este sábado fuimos a contemplar las pictografías de Chamangá en el límite de Flores y Durazno y te contamos nuestra experiencia

Teníamos muchos motivos para visitar y contemplar las pictografías de Chamangá. En primer lugar uno de nosotros estuvo a punto de ir en 1999 en un grupo formado por estudiantes del IPA de la asignatura Historia y por diversas circunstancias no pudo asistir. En segundo lugar Chamangá es protagonista de la novela La Espada de Elohim, siendo la capital del reino del Sur. Como fue escrita por alguien muy vinculado a nosotros no podíamos dejar de visitar ese paraje precioso de nuestro país.

(Imagen MAPI)

La localidad Rupestre de Chamangá está ubicada al este de la ciudad de Trinidad, en el departamento de Flores en el límite con Durazno, y forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

Cuenta una extensión de 120 km cuadrados caracterizados por un relieve ondulado, con afloramientos rocosos dispersos en toda el área de praderas y montes galería asociados a los arroyos Chamangá, Molles y Duraznito.

En Chamangá existe la mayor concentración de pictografías rupestres de todo Uruguay, con 44 registros identificados hasta el momento y restos arqueológicos. La singularidad del patrimonio pictográfico, está dado por su emplazamiento en campos abiertos sobre afloramientos graníticos, expuestos a la intemperie.

Formaciones graníticas en Chamangá

Los primeros hallazgos de pinturas rupestres en el departamento de Flores fueron publicados por los investigadores J. H. Figueira en 1892; R. Figuerido en 1904; A. Larrauri en 1919 y J. J. Figueira en 1955.

Por otra parte el investigador Consens (Consens y Bespali 1976,1977 y 1981) realizó un relevamiento sistemático en Chamangá registrando 13 bloques con pictografías. Los investigadores mencionan 44 pinturas o símbolos que datan entre 900 y 1500 años atrás.

Contemplar las pictografía de Chamangá es toda una odisea!
Contemplar las pictografía de Chamangá es toda una odisea!

Elegimos un precioso día para ir a contemplar las pictografía de Chamangá, aunque hacerlo significó toda una odisea!

Salimos de Montevideo cerca de las 11 de la mañana, tomamos la ruta 5 que une la capital con Rivera. Desde la capital hay un ingreso a Chamangá en Sarandí, pero el GPS nos indicaba seguir casi hasta Durazno para luego doblar a la izquierda. Al ingresar desde Sarandí hay que recorrer 35 km de ripio y realmente el camino no está en las mejores condiciones. Si nos acercamos a Durazno hay que recorrer menos quilómetros, unos 15 aproximadamente.

Antes de las 14 horas estábamos en el lugar. Realmente nos sorprendió que no había absolutamente nadie. El lugar se ubica en una propiedad privada pero la portera estaba abierta. Como se anunciaba en diferentes medios que las visitas son los sábados y domingos esperábamos otra concurrencia.

Nadie.

Pero además, y allí el mayor problema, en ese mar de rocas (distinto a las Sierras de Mahoma en San José) para nosotros, visitantes por primera vez, nos resultaba complicado encontrar las rocas donde se hallaban los diferentes símbolos.

Allí una referencia para encontrar los símbolos (roca de la derecha)

Causa asombro que un lugar ancestral ubicado en nuestro país esté tan desatendido. No hay cartelería, no hay guías, no hay nada que oriente al visitante y que renueve las ganas de volver.

Al igual que ocurre con el Castillo de Piria en Maldonado, Chamangá es un verdadero desperdicio turístico e histórico un paraje tan especial desde lo antropológico.

Luego de transitar el lugar por dos horas buscando las diferentes rocas con símbolos apenas pudimos encontrar una de ellas.

Arte rupestre en Chamangá: entre 900 y 1500 años de antigüedad

Sabemos que hay más, pero la falta de información es total en el lugar y el visitante debe arreglárselas por sus propios medios en un territorio de dos o tres quilómetros de extensión, donde las rocas se esparcen por todo el lugar.

Contemplar las pictografías de Chamangá sin ayuda para interpretar

Este tipo de simbología está catalogada o clasificada como arte rupestre, es decir, desde una interpretación estética.

Sin embargo no todos estarían de acuerdo con dicha mirada acerca de la simbología que emana de las piedras en Chamangá y del arte rupestre en general.

En ese sentido el profesor Rafael Suárez señaló que «evidentemente se puede contemplar este tipo de símbolos como una cuestión estética, pero eso lo hacemos con una cosmovisión muy diferente a ese período de tiempo».

En ese sentido Suárez se pregunta sí «¿Acaso el arte rupestre de Chamangá podría decir algo más? Algunos interpretan en las piedras de los indios Hopi, por ejemplo, hasta elementos proféticos. Algo similar sucede con las pinturas de Villa Abecia en Bolivia, o La Poma, Soacha, Colombia, donde algunos trazos o componentes son similares a los que vemos en Chamangá».

Las formaciones rocosas ya son un atractivo en sí mismo

Más allá de que no valoramos lo suficiente la presencia del arte rupestre en Uruguay y fundamentalmente en Chamangá, al igual que otros espacios donde lo indígena se manifestó, aunque hay excepciones como por ejemplo en el Valle del Hilo de la Vida, lo cierto es que el valle de rocas de Chamangá es un paseo que vale la pena por sí mismo.

Es imponente los bloques de piedras que se forman en ese territorio y pasear entre ellas es muy especial y gratificante, principalmente para aquellos que aman la naturaleza y lo agreste.

Mapa de Chamangá de la profesora Valeria Picún

Luego de que no halláramos muchos símbolos rupestres comenzamos a realizar algunas averiguaciones. La profesora de Historia Valeria Picún nos proporcionó un mapa donde con círculos azules se pueden distinguir las piedras con grabados ancestrales.

Esperemos que sean de ayuda para aquellos interesados en conocer ese lugar tan disfrutable y puedan contemplar las pictografías de Chamangá sin buscar por horas los puntos más importantes.

Mientras tanto volvemos a exhortar a las autoridades para que aprovechen este lugar ancestral de otra forma, dándole el valor histórico y antropológico que realmente tiene. El ejemplo de la Quebrada de los Cuervos indica que desde lo público se puede hacer mucho para difundir lugares maravillosos de nuestro país.

En el caso de Chamangá se podría recuperar la página web que está inactiva y colocar carteles con información en el lugar. Eso de por sí ayudaría muchísimo para apreciar parte de nuestra historia indígena.

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