Haceme la del mono, nueva columna del Profesor Rafael Suárez

Haceme la del mono, nueva columna del Profesor Rafael Suárez
Haceme la del mono, nueva columna del Profesor Rafael Suárez

Otra sorprendente alarma pública comenzó a gestarse en el mes de mayo, justo en medio de una asamblea de la OMS a la cual se le adjudicarían potestades supranacionales en cada pandemia. Haceme la del mono, nueva columna del Profesor Rafael Suárez

Una de las columnas de opinión más visitadas por los lectores de este portal fue escrita el 19 de marzo del 2020, a pocos días de declarada la emergencia sanitaria, titulada Coronavirus como arma para impedir la reelección de Trump? Armando un puzzle. Allí esbocé tres objetivos que subyacían detrás de la alarma mediática del «nuevo» virus:

  • Impedir la reelección de Trump
  • Mantener al máximo los beneficios del capital por parte de las grandes corporaciones transnacionales
  • Debilitar los Estados de Bienestar

El primer objetivo se alcanzó con éxito inmediato. El mandatario norteamericano, quien lideraba la intención de voto en su país en las encuestas pre pandemia, sufrió un duro revés y perdió las elecciones. De esta manera uno de los principales oponentes de las grandes corporaciones quedaba fuera de carrera.

El segundo objetivo todavía se sigue cumpliendo: aumentó la concentración de riqueza de los grandes empresarios trasnacionales como nunca jamás en la historia de la humanidad. Hoy podríamos decir que el 0.1 % de los habitantes del mundo tiene más riqueza que el otro 99.9 %. Nunca se vio nada igual en miles de años de historia. Y la tendencia no parece frenarse, más bien todo lo contrario.

El objetivo de largo plazo los estamos viviendo en estos momentos y nos pondrá a prueba sin dudas a fines de este año o principios del 2023 como presupongo en una entrevista anterior. El endeudamiento público cada vez es más evidente en todos los estados y el camino a recorrer es el de la inflación y, como se podría esperar, de recesión, ya que con un alza de precios sin aumento del salario el consumo se detendrá.

Última tapa de The Economist

No en vano diferentes analistas económicos ya prevén una coyuntura apocalíptica en materia de suministro de alimentos incluso en este 2022. Si esta catástrofe mantiene su tendencia, ¿de qué manera los llamados Estados de Bienestar podrán proteger a su población en un contexto de recesión? No podrán hacerlo sin emitir más deuda pública, lo que los debilitará aún más y los hará depender de las grandes corporaciones transnacionales, poseedoras de esa deuda.

Los estados tendrán que hacer recortes sociales en un contexto de menor recaudación de impuestos y de mayor endeudamiento, lo que va a equivaler a mayor conflictividad social y sindical. Sin dudas uno de los grandes objetivos en todo esto, ya que se buscará la reducción de aportes sociales y de salarios.

¿Qué tiene que ver la viruela del mono?

En otra entrevista realizada en este mismo portal mencionaba el concepto de «neoimperialismo del ego«. Allí manifestaba que el imperialismo tradicional de nación a nación dio paso a una nueva forma de sometimiento basada en la tecnología digital e inspirada en los intereses de las grandes corporaciones transnacionales y no en las burguesías locales.

Pues bien, para que estas grandes corporaciones transnacionales puedan continuar con su proyecto de dominio es sustancial acceder a nuevos medios de control. Esos medios de control van a estar a cargo de los organismos internacionales como la OMS.

En esta última semana de mayo se está llevando a cabo una asamblea en la Organización Mundial de la Salud, donde nuestro ministro Salinas está presente. En esta asamblea los estados miembros resolvieron incrementar los fondos para la OMS, pero además se puso en juego la decisión de que este organismo mundial tenga la capacidad de ordenar, no de sugerir, las medidas a tomar por cada país en una nueva pandemia. En caso que ese país no acepte dichas medidas la OMS tendrá la potestad de sancionarlo. ¿Y de dónde obtiene la mayoría de los fondos la OMS? Casualmente de las grandes corporaciones transnacionales, es decir que ellas podrán manejar a su antojo las nuevas medidas que se aplicarán en futuras pandemias, como por ejemplo vacunación obligatoria o el pase sanitario.

Casualmente, también, justo en el momento en que se produce esta asamblea, aparece la viruela del mono y encendió otra vez las alarmas mundiales, lo que beneficia claramente la postura de otorgar mayor potestades a la OMS en detrimento de las soberanías nacionales y regionales.

Coincidencias entre la viruela del mono y el coronavirus

Por supuesto que no me voy a referir a coincidencias médicas. Pero sí quiero hacer mención a aspectos que seguramente pueden sorprendernos.

En setiembre del 2019, pocos días antes de la aparición del primer caso de covid en China, empresas como Apple, Disney, Deere, Caterpillar y Coca-Cola emitieron bonos a 30 años por USD 75.000 millones para refinanciar su deuda, la mayor cantidad en una semana desde 1972. ¿Será casualidad que lo hayan hecho en ese momento? ¿Acaso no ganaron miles de millones con la especulación? ¿Ya manejaban información que el resto de los inversores no?

Curiosamente, previo a la aparición de la viruela del mono y de las noticias de catástrofes alimentarias, el magnate Bill Gates vendió miles de acciones de Microsoft y adquirió miles de hectáreas de tierra en Estados Unidos.

El informe sobre la Propiedad de la Tierra de EE.UU (“Land Ownership Report” / 21-1-22) señala que Bill Gates, el fundador de Microsoft y poseedor de 45% de sus acciones, es el principal propietario de tierras norteamericanas, titular de una superficie de más de 250.000 acres (101.171,4 hectáreas) desplegadas por todo el inmenso territorio estadounidense, el cuarto del mundo en orden de extensión (Rusia / Canadá / China / EE.UU).

Es decir que en una coyuntura de crisis alimentaria las grandes corporaciones tendrán parte del control de la producción de granos del mundo. ¡Qué casualidad!

Pero las coincidencias continúan.

El 18 de octubre del 2019 se realizó en Nueva York un ejercicio de Pandemia de un coronavirus ficticio llamado “Evento 201”. El evento fue patrocinado por la Universidad John Hopkins, el World Economic Forum y la Fundación Bill y Melinda Gates, contó con representantes de los principales Bancos, funcionarios de salud de China y EEUU, lideres gubernamentales, empresas globales y la ONU, entre otros.

Dos meses después apareció la verdadera pandemia, casualmente por un accidente en un laboratorio chino.

También es casual que en noviembre del 2021 se haya llevado a cabo un simulacro de la viruela del mono por una empresa alemana, la cual establecía el 15 de mayo de este año como fecha de inicio. ¡Oh! Se cumplió.

Aquí les dejo el cronograma de la simulación:

Haceme la del mono

Por supuesto que la tercera y cuarta coincidencias tienen que ver con salir de esta nueva crisis sanitaria posiblemente con la aplicación de una vacuna y que, hasta el cansancio, los medios masivos de comunicación ya tienen en sus portadas noticias alarmantes de este virus que comienza a replicarse en diferentes países del mundo.

Cuando uno comienza a atar cabos, por más conspiranoico que parezca, dimensiona un escenario internacional que tiene un horizonte cada vez más claro: el predominio de las grandes corporaciones trasnacionales, dejando atrás los estados, y con una acumulación ascendente de su capital mientras nosotros jugamos a las selfies y nos preocupamos por «nuevas normalidades» que no se detendrán en su afán de control total.

Por supuesto que hay voces que se mantienen alertas y continúan, a pesar de todos los obstáculos, alzándose en favor de otra realidad posible.

Aquí les dejamos a nuestros lectores un comunicado del movimiento Patria Alternativa que nos pareció muy interesante:

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