Entrevista a Mario Banchero Dabo por su precioso libro Nomeolvides

Entrevista a Mario Banchero Dabo por su precioso libro Nomeolvides

Nomeolvides es un libro de memorias, aquellas que perduran en lo más profundo del ser humano y de las familias. En esta entrevista a su autor, Mario Banchero Dabo, intentamos abordar el recorrido de esta obra preciosa

Mario Banchero Dabo es Guionista, Escritor y Director Audiovisual. Ha desarrollado contenidos para los principales canales de televisión de nuestro país y también de Argentina. En esta oportunidad lo entrevistamos porque escribió una obra preciosa: Nomeolvides. En ella pretende rescatar historias familiares de mujeres públicos y lo hace de gran forma.

Según narrás en el libro la inspiración llegó debajo de un árbol en el Arboretum Lussich. Desde ese momento bajo el árbol hasta la publicación del libro qué emociones se movilizaron en vos?

Creo que la emoción predominante a lo largo de todo el proceso fue el asombro. Descubrir que detrás de una persona hay una historia familiar con sus blancos, grises y negros. Darse cuenta que nada ha sido demasiado fácil, sino todo lo contrario, y que fundamentalmente los sacrificios y las «cuentas pendientes» se traspasan de generación en generación como una deuda a pagar. «Si mi abuelo no conoció el mar, yo voy a recorrer toda la costa en su nombre». Pienso que en todas las familias hay un legado, y ese legado está directamente relacionado con una frustración, con algo que, por la situación o el contexto de vida, el antecesor no pudo cumplir y ahí está el sucesor para poder hacerlo. 

Por qué un proyecto literario que intenta rescatar la vida de abuelas?

No es un proyecto literario con el fin de rescatar la vida de abuelas. Es un proyecto que intenta conocer más en profundidad la vida íntima de estas mujeres, que tienen la peculiaridad de ser personas públicas. Las historias de sus abuelos es una forma de conocerlas, pero desde otro lugar, viajando hacia la niñez, tiempo en el que la inocencia juega un papel fundamental. 

Realizás un abordaje precioso de muchas vidas, cuál de ellas te impactó más?

Tal vez no sea yo quien deba decir qué historia fue más impactante. Podría decir tal vez cuál de ellas me sorprendió más o qué fue lo que me generó alguna en particular. La historia de la abuela de Mónica Willengton me resultó de una ternura infinita. La de la abuela de Agó Páez me pareció sencillamente un guion para una película. La historia de los abuelos de Laura Martínez me fascinó escribirla y la del abuelo de Lourdes Ferro o del abuelo de Mónica Bottero me estremecieron por lo duras que fueron. Todas tienen algo que atrapa y creo que, al mismo tiempo, identifican.

Claudia Fernández y Victoria Rodríguez (Foto: El País)

A nosotros nos llamó la atención, por ejemplo, los relatos de las abuelas de Claudia Fernández y de Victoria Rodríguez. Son puntos de partida diferentes pero extremadamente ricos para el lector. Cuál es el punto de conexión de todas las historias? Existe?

La abuela de Claudia Fernández y la abuela de Victoria Rodríguez tienen orígenes totalmente diferentes. Una nació en el Cerrito de la Victoria y la otra en una ciudad cercana a Paris. Vidas que nada tienen que ver, realidades tal vez opuestas, pero hay algo que las une: ambas tuvieron que dejar a un lado lo que amaban hacer por una responsabilidad superior, la del bien familiar. 

Es lógico pensar que en muchos casos habrá costado exponer parte de la historia personal y familiar. Te encontraste con mucha resistencia?

La verdad es que resistencia ninguna. Era una entrevista pautada con bastante antelación y todas sabían qué era lo que iban a narrar. Cierto es que, en un determinado momento del encuentro, afloró en todos los casos y de manera espontánea, algo que les provocó una emoción superior. Eso generó que la narración fuera por otra vía y que comenzaran a contar detalles que no pensaban decir o que tal vez ni siquiera recordaban.

Raquel Daruech (Foto: Teledoce)

Sabemos que la obra está dividida en dos libros. Con quiénes nos vamos a encontrar en el segundo tomo?

En el segundo tomo hay también historias que son sorprendentes. Entre otras están: María Inés Obaldía, Graciela Rodríguez, Eunice Castro, Glenda Rondán, Julia Pou, Raquel Daruech…

Tomando en cuenta la totalidad de la obra, cuál es el mensaje principal que intentaste transmitir. Sentís que lo lograste hacer?

Creo que el mensaje principal era conocer los orígenes de estas mujeres y me parece que logrado está. Lo que me sorprendió, fundamentalmente por la crítica de los lectores, es que cada quien rescata de los diferentes cuentos o de la totalidad del libro, lo que le resulta más atractivo. Como las historias son ficcionadas y están dentro de un contexto histórico real, hubo muchos que me dijeron que les resultó atractivo entender distintos momentos de la historia uruguaya y cómo la situación política y económica restringió la vida de tantos. En ningún momento, como escritor, tuve la intención de contar pasajes de la historia nacional, sin embargo, por los comentarios, parece que resultó interesante. 

Es evidente que tomando en cuenta las vivencias de las abuelas hay que considerar aspectos sociales, políticos y económicos de la primera mitad del siglo XX. Considerando esos tres elementos, qué aspectos podrías destacar de aquel Uruguay?

Tengo la impresión de que la primera mitad del siglo XX estuvo signada por el trabajo y por la dignidad. Trabajaban porque ser trabajador y esforzarse era parte de una dignidad que todos necesitaban. Trabajar era trabajar, y no había trabajos de primera o de segunda. El ocupar el tiempo en algo productivo dignificaba a la gente. Tenían honor. La palabra y el apretón de manos tenía más valor que cualquier contrato. Ejercían la solidaridad y fundamentalmente se consideraban un puente para las generaciones venideras. Hacían el camino de adoquines para que sus hijos y sus nietos no tuvieran que caminar entre los arenales. Los que tenían la posibilidad de estudiar y ejercer una profesión, generalmente lo hacían y ayudaban a quienes no habían tenido esa misma oportunidad. Entre los intelectuales el debate era de ideas, pero ideas con bases filosóficas.

Cómo ves el vínculo de las nuevas generaciones con sus abuelos?

Las nuevas generaciones se encuentran con abuelos «más jóvenes», todavía en actividad. Con abuelos que se priorizan porque aún tienen ganas de hacer sus vidas. Con abuelos que se divorcian, que vuelven a contraer matrimonio, incluso que eligen personas de su mismo sexo para vivir una nueva oportunidad. Abuelos que van a gimnasios, que escuchan música con auriculares o que van a la playa en bikini. Son abuelos distintos de los abuelos que tuvimos quienes hoy contamos con más de cuarenta años vividos. Sin embargo, hay un vínculo emocional entre abuelo y nieto que no tiene comparación. Insisto en que la mayor enseñanza que deja un abuelo es que el amor incondicional existe. 

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