Nos quieren tener cada vez más encerrados, por Fernando Abate

Nos quieren tener cada vez más encerrados, por Fernando Abate
Nos quieren tener cada vez más encerrados, por Fernando Abate

Nos quieren tener cada vez más encerrados, es una columna de opinión donde Fernando Abate nos muestra otra mirada acerca de lo que sucede con el covid y la pandemia. Imperdible!

Los avances tecnológicos de los últimos tiempos nos han provisto de todo tipo de artefactos que, supuestamente, nos permitirán vivir con mayores comodidades. Claro está que estos avances son tan rápidos que cuando uno adquiere uno de estos artefactos, o bien, ya la tecnología cambió o bien, lo hará en poco tiempo y ese artefacto ya estará obsoleto. El mercado de consumo es tan dinámico que es prácticamente imposible tener lo último que salió al mercado.

Hoy en día tener una computadora o simplemente un celular un tanto sofisticado nos permite hacer casi todo lo que tiene que hacer una persona en su vida. Desde un celular se puede: trabajar, comprar comida, comprar ropa, hacer el surtido del supermercado, jugar, comunicarse con alguien que esté en cualquier parte del mundo, ver televisión, películas, series, etc. y tantos usos más. Es decir, desde su casa usted puede hacer lo que quiera.

Las grandes corporaciones, que son las que fabrican estos artículos, no buscan facilitarle la vida a la gente, de hecho la gran mayoría de los habitantes del planeta no tienen acceso a todos estos adelantos. Todo apunta a que las personas vivan encerradas en sus casas gozando de una supuesta comodidad que cuesta mucho dinero conseguirla. Sumado a que los artefactos electrónicos permiten evadirse de la realidad disfrutando de todos los contenidos que estos ofrecen, la ecuación cierra perfectamente.

Por otra parte estas corporaciones logran enriquecerse año a año de manera escandalosa, provocando el empobrecimiento de millones de personas que cada vez deben vivir con menos. Logran marginar a cientos de millones de personas que, en un futuro no muy lejano serán quienes salgan a delinquir y poner en peligro la riqueza acumulada por algunos. Con violencia en las calles sumado al confort del hogar es mucho mejor quedarse adentro. ¿Para qué ir al supermercado si puedo entrar en la página web del mismo, hacer el pedido, pagar con tarjeta de crédito y recibirlo en la puerta de mi casa? ¿Para qué salir a hacer ejercicio o ir al gimnasio si tengo la caminadora en casa? ¿Para qué ir a la pizzería si tengo la aplicación para hacer el pedido?

Por otra parte ¿nos hemos puesto a pensar dónde vive la gente? Los ricos viven en barrios privados que tienen guardia las 24 horas y cerca perimetral que garantiza la seguridad. Las personas de clase media alta viven en casas cubiertas de rejas con portones eléctricos para no bajarse del auto cada vez que uno entra y sale. Los más humildes, están jugados a su suerte. Depende del barrio o de la ciudad donde vivan. Cada vez más nos encierran, el miedo es la herramienta, camuflada en el supuesto confort que nos brindan.

En 2020 la pandemia del Coronavirus se utilizó como recurso para mantener a la gente encerrada. ¿Cuál fue la primera sugerencia? “Quédate en casa”. En algunos países fue una orden, en otros un pedido, pero el concepto es el mismo, quedarse encerrado y no juntarse con personas de fuera del círculo familiar.

El sinsentido se adueñó del mundo, de la gente en general, de los gobernantes, de los médicos y de la gente común. El mundo se puso a contar personas infectadas y fallecidas día a día. Todos los años mueren millones de personas en el mundo por enfermedades respiratorias, cardíacas, cancerígenas y tantas otras, pero a nadie se le ocurre contarlas diariamente.

En nuestro país esperamos la hora en que el informativo de televisión nos brinde el informe del día estableciendo el número de infectados y de fallecidos de ese día. Aunque después de muchos meses algún científico nos dice que los hisopados no nos dicen los infectados sino la cantidad de personas que tienen el virus. No es lo mismo tener Sars cov 2 que tener la enfermedad Covid 19.

Todos los fallecidos son catalogados como muertes por coronavirus en caso de tenerlo aunque la causa haya sido otra

La desinformación y la manipulación de los datos por parte de las autoridades y a los medios de difusión sirvieron para alarmar a la población. Otra vez el miedo. Si uno sale a la calle se puede infectar o infectar a otros. Si no usa tapaboca está en riesgo. Si se junta con su familia o amigos es muy peligroso. Se llegó a acusar a los niños de transportar la enfermedad llegando a culparlos de la posible muerte de sus abuelos. Se los privó de la escuela, de sus amigos, de sus actividades naturales. A los ancianos se los privó de su principal móvil en la vida, sus afectos, la vida social. Lo importante es que la gente no se contagie de covid 19, esa es la meta. Si en ese afán nos quedamos atrasados en la educación, destrozamos la economía, la psiquis de las personas se deteriora, o las personas mueren porque sus enfermedades no son atendidas como corresponde, parecen ser problemas menores.

Los medios de comunicación son los grandes cómplices de esta situación. En los informativos la placa de fondo presenta leyendas como “CORONAVIRUS”, ahora la han cambiado por “ALERTA MÁXIMA”. Los medios de difusión se enriquecen con los informativos que hablan casi exclusivamente del tema y de programas destinados al mismo. Los gobiernos pueden tomar medidas que no sean beneficiosas para la población sin temor a que se hable del tema. Hablemos de Coronavirus mientras subimos tarifas, impuestos, recortamos derechos que el pueblo no se entera, y si se entera no puede salir a reclamar por ellos. El sistema es perfecto, una gran cortina de humo por un lado y por el otro engordamos los bolsillos. Y para el final el gran negocio. Los laboratorios fabricantes de la vacuna logran aumentar el precio de sus acciones y se enriquecerán aún más cuando vendan las miles de millones de dosis necesarias para parar la pandemia. Sumado a quienes fabrican tapabocas, alcohol en gel y tantos artículos que se necesitan para vivir en estos tiempos. La paranoia se apoderó del mundo. Nos hicieron creer que si salimos o nos juntamos nos vamos a morir todos. Pero no nos dicen cuántos mueren todos los años por otras enfermedades o lo que es peor, cuántos mueren por hambre o por vivir en condiciones infra humanas. Claro, porque de estas muertes son ellos los únicos responsables.

Quedate en casa, no salgas, no te juntes, no luches por tus derechos, trabajá desde tu casa, usando tu electricidad y tu internet, seguí siendo servil a las grandes corporaciones que ellas trabajan para tu confort a cambio de tu libertad. Viví encerrado que ellos te proporcionan todo lo que necesitas para ser feliz.

Fernando Abate

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2 Responses

  1. Fiorella dice:

    Me encantó tu nota..es así como decís… Gracias!

  2. Diego dice:

    Creo que no hay que desesperarse por la vacuna, sospecho que nos vienen vacunado hace rato.

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