Oratorio Malvín Norte: informe de María Paz Colominas

Oratorio Malvín Norte: informe de María Paz Colominas
Oratorio Malvín Norte: informe de María Paz Colominas

Sabés lo que sucede todos los sábados de mañana en la Capilla Belén? Escuchaste hablar lo que es el Oratorio Malvín Norte? En el medio de la invasión de noticias por Coronavirus, María Paz Colominas nos trae un informe diferente sobre la solidaridad de los uruguayos. Más allá de aspectos religiosos, vale la pena conocer lo que se hace.

Desde el 2019, el fondo de la capilla Jesús Misericordioso, también conocida como la Capilla Belén, se convierte en una fiesta todos los sábados de mañana. Alrededor de 100 jóvenes cursando sexto año de liceo en el preuniversitario Juan XXIII recorren, junto con sus animadores responsables, las calles de Malvín Norte en busca de niños de 6 a 18 años.

La iniciativa surge de los salesianos, congregación cristiana de la cual el liceo es parte. Los mismos tienen como modelo a San Juan Bosco, también conocido como Don Bosco, de quién sale el oratorio. El oratorio Salesiano está inspirado en el sistema preventivo, el cual se basa en el concepto que el sistema represivo, en el que los jóvenes eran castigados y educados a la fuerza no era eficaz ni ideal, sino que por el contrario, había que hacerlo de forma recreativa, con cierta libertad responsable.

Se trata de un espacio de encuentro para niños y adolescentes en situación de alguna vulnerabilidad social. Al comenzar la mañana, los jóvenes se dividen en grupos para poder abarcar distintas partes del barrio alrededor de la capilla y van a buscar a los niños a sus hogares. Luego, se dirigen todos a la capilla en donde pasan las siguientes horas compartiendo un desayuno, un tiempo de juegos y de reflexión. Con una temática guía distinta todos los sábados, el principal objetivo del oratorio es el de brindar un espacio de encuentro con otros, en el que los niños/adolescentes se puedan plantear y crecer en distintos ámbitos de su vida.

Sin embargo, las actividades para los niños no es el único fin de este movimiento. El liceo elige un lugar en el que desarrollara un proceso con el barrio durante tres años para luego hacer la actividad de oratorio en otro barrio nuevo. Durante estos tres años no solo se le intenta dar la oportunidad a los niños y adolescentes de tener otra forma de educación, sino que también se busca generar un vínculo con el barrio, conociendo a las familias e invitándolas a que sean parte de las actividades de la capilla. Por la misma razón, y para no perder tiempo, en los días en los que el mal tiempo juega en contra, la actividad no es suspendida por completo, sino que se realizan visitas. Las mismas son recorridas por el barrio y las distintas casas para que las familias que quieran, puedan también tener un espacio de charlas y encuentros.

Además de estas famosas visitas, se hacen dos misiones anuales en las que los 100 jóvenes se instalan en la capilla para hacer una semana entera de actividades con los niños y otras propuestas como un guiso comunal del barrio, o compartir una misa con la comunidad de la parroquia de Belén.

Al día de la fecha el oratorio está claramente cerrado por la pandemia, pero el grupo de jóvenes conocido en el barrio como “los de campera roja” retomará su actividad en cuanto sea posible.

Por María Paz Colominas

Compartí la información
0

Seguramente te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

Simple Share Buttons