Partido Nacional y la pérdida de salarios: una mirada histórica

Partido Nacional y la pérdida de salarios: una mirada histórica
Partido Nacional y pérdida de salarios: una mirada histórica / Luis Alberto Lacalle Herrera. Mayo 2016. Foto Gaston Britos Agencia Foco

El profesor de Historia Rafael Suárez nos brinda una mirada histórica sobre la relación que ha existido entre el Partido Nacional y la pérdida de salarios, tomando en cuenta la suba de tarifas recientes y el aumento del salario por debajo de las mismas

El vínculo entre Partido Nacional y la pérdida de salarios ha sido bastante claro en el proceso histórico de nuestro país. En este artículo no pretendemos realizar un análisis profundo del tema sino más bien aportar una mirada desde que los blancos ganaron las elecciones de 1958. ¿Qué pasó con los salarios de los uruguayos en ese entonces? ¿Qué pasó en 1990? ¿Y qué está pasando en la actualidad? ¿Existen puntos de contacto?

Recientemente el gobierno de Luis Lacalle Pou anunció un aumento de tarifas que ronda el 6 % y además afirmó que se espera para este año una inflación del 7.5 %. Pero por otra parte se confirmó que los salarios a nivel privado subirían un 3 %, a nivel de empresas públicas un 2 % y en el gobierno central un 4.5 %. Esto equivale a una pérdida del poder adquisitivo considerable, y más si tomamos en cuenta que durante los 15 años del gobierno del Frente Amplio el salario real aumentó más de un 50 %.

Algunos podrán argumentar que estas medidas de ajuste corresponden a una situación de pandemia mundial y que son necesarias. Tal vez podría ser una explicación, pero lo cierto es que el Partido Nacional y la pérdida salarial han ido de la mano cada vez que fueron gobierno desde 1958.

Vale la pena aclarar que cuando decimos Partido Nacional nos referimos al ala herrerista y no a todos los sectores. Wilson Ferreira Aldunate tenía otra perspectiva, sin dudas. El wilsonismo ha quedado relegado dentro de los blancos y en la supremacía herrerista es claro el perfil económico que sustenta; de ahorro público y de privilegiar al sector agroexportador, como iremos viendo, en detrimento de los trabajadores.

Partido Nacional y la pérdida de salarios en 1958. Foto: Manini y Nardone
Foto: Manini y Nardone

Partido Nacional y la pérdida de salarios en 1958

Las elecciones de 1958 y el triunfo de los blancos significó el fin de un ciclo batllista en nuestro país que duró más de medio siglo. Para la clara victoria en estas elecciones se combinaron dos aspectos claves: la crisis económica generada por la caída del ingreso tras el final de la Guerra de Corea, y la alianza entre los herreristas y los ruralistas, liderados por Benito Nardone, Chicotazo. Ambos grupos conservadores lograron imponerse en las elecciones y gobernaron a través de un órgano colegiado.

El objetivo de esta ala conservadora de nuestro país (herreristas y ruralistas) era el de desmantelar el estado batllista e impulsar medidas de apertura económica, también conocidas como políticas liberales o neoliberales. En ese sentido se va a implementar una reforma de gran porte en Uruguay impulsada por Azzini.

Esta reforma significó por ejemplo el fin de los «cambios múltiples» y del llamado Modelo ISI, donde se aplicaban medidas proteccionistas para una «supuesta» industria nacional.

Según María del Rosario Patrón la aplicación de la Reforma tuvo críticas que «se relacionaban con la caída del salario real, el aumento de los precios de la tierra y el consecuente beneficio de los grandes productores y no de la producción rural en su conjunto y los desequilibrios comerciales y el endeudamiento externo que provocó».

¿Cuáles son los datos más trascendentes de este período en materia salarial?

En 1959 el salario real tuvo una pérdida del 8.1 % y en 1960 de un 6.9 %. Es cierto que en los dos años siguientes tiene una recuperación importante, pero luego vuelve a bajar en los tres años posteriores de manera considerable.

Agreguemos que el dólar pasa de 4 pesos a 11 a raíz de la reforma de Azzini.

El costo de vida en 1956 era del 6.1 mientras que en 1959 alcanzó al 48.7 y en 1965 al 87.9.

Según Partón «el impacto inflacionario de la Reforma fue, sin embargo, considerable y representó ganancias extraordinarias no sólo para los grupos agroexportadores, que era un efecto buscado por la política económica, sino para algunos importadores que se beneficiaron con la compra de mercancías…».

Por otra parte, como dato interesante, en 1958 el impuesto al patrimonio era del 12.6 %, pero a partir del 59 fue disminuyendo año a año hasta llegar a la mitad en 1963, mientras que el impuesto a los ingresos en 1959 sube al 5.3 %. Es decir que resulta evidente que el sector agroexportador se vio beneficiado sobre el trabajador.

De alguna manera la crisis económica no logró revertirse por este tipo de medidas y derivó, junto a otros factores, en la radicalización de los sectores de izquierda, en una derechización del gobierno y los militares, y en un Golpe de Estado.

Partido Nacional y la pérdida de salarios en 1990
Triunfo del Luis Alberto Lacalle

Partido Nacional y la pérdida de salarios en 1990

Tras la Dictadura ganan las elecciones los colorados y nuestro país cuenta con un presidente elegido democráticamente (aunque con líderes determinantes excluidos de participar en los comicios, como Wilson). Asume Julio María Sanguinetti con la proclama «cambio en paz». En este gobierno, acuciado por la crisis económica vigente, la inflación y el déficit fiscal aumentaron.

En ese contexto gana las elecciones Luis Alberto Lacalle por los blancos, siendo el primer presidente electo por el Partido Nacional en todo el siglo XX.

Nuevamente los blancos eligen a un integrante del ala herrerista en el gobierno. De hecho Carlos Julio Pereyra, del ala wilsonista, fue muy crítico con varias de las medidas de Lacalle.

Como hemos dicho los herreristas se inclinan en líneas generales por políticas económicas liberales y en ese momento habían cobrado mucha fuerza en toda América Latina, con Menem y Collor de Mello como figuras principales.

Como era de esperar el gobierno de Lacalle brindó prioridad desde el comienzo a la reducción del desequilibrio fiscal y de la inflación, como ocurre en este 2020.

El salario medio real en el gobierno de Sanguinetti había aumentado un 5.2 %, mientras que en el quinquenio del gobierno de Lacalle aumentó 0.8 %, aunque en los públicos bajó 0.5 %. Lo que sí aumentó fue el salario privado en dólares: un 15.8 %.

Pero ese leve aumento del salario real en cinco años de 0.8 % tenemos que cotejarlo con otros datos muy importantes.

  • Aumentaron los costos y tarifas de las empresas públicas
  • Aumentó el IVA de 21 a 22 %
  • Aumentó al triple las tasas de los impuestos a los ingresos de todos los trabajadores dependientes y pasivos (la tasa efectiva del 1% pasó al 3%, la del 2% al 5,5% y creó una nueva del 7,5%).
  • El salario real cayó en 1990 y en 1991 un 5 %, luego sube, como vimos, pero allí los trabajadores perdieron poder adquisitivo.

Es decir, si bien hubo un aumento en cinco años del salario real en 0.8 %, los trabajadores tuvieron que pagar más impuestos y tarifas, lo que redunda en pérdida adquisitiva. El aumento del quinquenio se licuó con los impuestos.

Partido Nacional y la pérdida de salarios en 2020

Tras 15 años del gobierno del Frente Amplio el salario real en Uruguay aumentó más de un 50 %. Todos los años fue subiendo por encima de la inflación, con el agregado que se redujo el IVA y se eliminó el Cofis (impuesto colocado en el gobierno de Batlle). Para aquellos que pueden pagar con tarjeta de débito la rebaja impositiva alcanzó un 8 % (3 % menos de Cofis y 5 % menos de IVA).

En este 2021 el panorama es otro. El gobierno de Luis Lacalle Pou subió el IVA un 2 % para aquellos que pagan tarjeta. Es decir que hay pérdida del poder de compra de muchos uruguayos.

A ese número tenemos que agregarle el aumento de tarifas en torno al 6 %, que es verdad, está por debajo de la inflación calculada en 7.5, pero los aumentos de salarios son más bajos. Es decir, un trabajador del sector privado tendrá un aumento del 3 % cuando los precios le suben un 7.5, las tarifas un 6 % y el IVA un 2 % (en caso de pagar con tarjeta).

La pérdida del poder adquisitivo es evidente.

Si tomamos en cuenta los cuatro períodos de gobierno donde los herreristas estuvieron al frente, vemos que la tendencia a la pérdida del poder de compra de los trabajadores es clara. El Partido Nacional y la pérdida de salarios parecen ir de la mano por los datos que estamos manejando.

Es cierto que la mayoría de la población votó este modelo de país donde los trabajadores pierden poder de compra, ya sea por aumentos de salarios por debajo de la inflación o ya sea por la vía de impuestos o tarifas.

También es cierto que la muchos votantes, más allá de votar en los hechos por este modelo de país, votó en contra del Frente Amplio. Esa fuerza política cometió muchos errores y presenció un voto castigo, fundamentalmente en el interior del país.

El Frente Amplio no podrá eludir la responsabilidad de sus errores a la hora de enfrentar esta pérdida del poder de compra de los trabajadores uruguayos. Por sus errores, también es responsable.

Los blancos recurren a un modelo que consideran el mejor para el país y para los sectores sociales que los apoyan, principalmente. Más allá de la promesa incumplida de Lacalle Pou respecto al no aumento de tarifas, es clara la línea económica de los herreristas. Como hemos visto el Partido Nacional y la pérdida de salarios, o mejor dicho, del poder de compra de los trabajadores, ha tenido una tendencia histórica, más allá de pandemias, inundaciones o gobiernos de transición.

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