La aventura de subir el Cerro Betete, de las mejores vistas de Uruguay

La aventura de subir el Cerro Betete, de las mejores vistas de Uruguay
La aventura de subir el Cerro Betete, de las mejores vistas de Uruguay (mirando hacia el Cerro de las Ánimas)

Subir el Cerro Betete es toda una aventura y tiene un premio muy especial: debe ser de las mejores vistas panorámicas del país. Realmente vale la pena conocerlo. Aquí te contamos nuestra experiencia

Subir el Cerro Betete presenta sus dificultades como ya iremos contando. Pero sin dudas vale la pena alcanzar el premio mayor de apreciar un paisaje único de nuestro país.

Cuando uno llega a la cima del cerro puede apreciar a la distancia otros lugares que hemos visitado. El más cercano obviamente es el Cerro de las Ánimas, más lejos se distingue la cantera de Nueva Carrara y también el Cerro Pan de Azúcar.

Por lo tanto el cerro está ubicado en la Sierra de las Ánimas y forma parte de los atractivos turísticos de Maldonado. Se estima que su altura es de 451 metros y está a pocos quilómetros de la ciudad de Pan de Azúcar.

Intentamos averiguar el origen del nombre del cerro, pero no encontramos datos específicos. Sí pudimos confirmar que Betete en el idioma guaraní significa «hombre verdadero, indio puro». Y la verdad que si algo tiene este cerro es su pureza ya que no es muy conocido por el público general y muchos de sus tramos se pueden distinguir como vírgenes, sin presencia de visitantes.

Subir el Cerro Betete en Maldonado es toda una aventura
Subir el Cerro Betete en Maldonado es toda una aventura

Lo primero que tenemos que señalar a la hora de subir el Cerro Betete es que es propiedad privada. Al igual que como sucede en el Cerro Catedral (el más alto del paìs) el propietario permite el ascenso de visitantes, al menos por ahora.

Nos llamó poderosamente la atención que el cerro no tenía ni un papel en todo el ascenso. Lo decimos para felicitar a los visitantes que están atentos a llevar consigo todos sus desechos. Como dice Andrea, la responsable del Cerro de las Ánimas, en sus charlas explicativas de bienvenida: «hay que preservar la sierra». Y en el Cerro Betete eso se cumple y eso ayuda a que el propietario mantenga el sitio abierto a los visitantes.

¿Cómo llegar al Cerro Betete?

¿Cómo llegar al Cerro Betete?

Si estamos en Montevideo lo lógico es llegar por la ruta Interbalnearia para luego doblar hacia la ciudad de Pan de Azúcar y tomar la ruta 60 o también llamada ruta Panorámica, la misma donde se ubica el Repecho Ramallo.

Luego se dobla en el mismo camino que conduce a la planta del agua Nativa por unos 6 o 7 quilómetros. Por supuesto que ahora la ayuda del GPS es muy importante así que dejamos el enlace de dónde hay que dejar el vehículo antes de comenzar con el ascenso al cerro: https://goo.gl/maps/eqRwEF5Lhstt39Sr6

Allí dejamos el auto y luego comienza la caminata para subir el Cerro Betete
Allí dejamos el auto y luego comienza la caminata para subir el Cerro Betete

Cuando llegamos al final del camino había otros cuatro o cinco autos. Esto fue un sábado. Así que de esa manera podemos dimensionar el caudal de visitas que tiene el cerro. No son muchas.

Como ven en la foto el camino da espacio a un sendero de pasto y barro. Por allí hay que seguir a pie. Se pueden ver en el recorrido marcas de ruedas de cuatro x cuatro o tractores, pero un auto por allí no pasa sin lugar a dudas.

Ese trecho es bastante fácil de transitar y es vecinal, es decir que todavía no estamos en un espacio privado.

Lo que sí hay que tener mucho cuidado con el barro y el agua. Seguramente manchas de barro quedarán en nuestro calzado. Es un recorrido de leve ascenso de poco menos de dos quilómetros. En la medida que avanzamos el cerro va quedando a nuestra derecha.

Si bien es un camino fácil de transitar también presentó obstáculos. Un tramo de agua estancada nos obligó a realizar movimientos que a uno de nosotros le afectó su rodilla izquierda. Por ese motivo recomendamos llevar buen calzado y estar prevenidos del barro, del agua y de las plantas que provocan varias «pinchaduras».

Ascenso al Cerro Betete
En esta parte comienza el verdadero ascenso al cerro

Tras varios minutos caminando por el camino lleno de barro llegamos al lugar donde se comienza realmente a subir el Cerro Betete. Allí se puede ver un cartel a nuestra derecha «Sophie Point». Ese es el punto donde cambiamos el rumbo del trayecto y nos dirigimos directamente al cerro.

En ese tramo estamos en propiedad privada por lo que tenemos que pasar por un alambrado. Desde ese punto hasta la cima demoramos cerca de 50 minutos, para que tengan una referencia. Es decir que solamente para subir estuvimos una hora y media, tomando pocos descansos. Con esto queremos decir de la importancia de llevar agua, bastante agua.

El primer tramo era de exigencia baja. Este segundo tramo es de exigencia media, ya que si bien el camino sigue siendo claro y ya no hay casi barro, comenzamos a ascender y eso va cansando piernas.

En este punto subir el Cerro se vuelve toda una aventura
En este punto subir el Cerro Betete se vuelve toda una aventura

En este punto subir el Cerro Betete se vuelve toda una aventura. Como podrán distinguir la tierra se distingue un poco más rojiza y además otra referencia es que si siguen por el camino del segundo tramo estarían bajando y no subiendo.

Así que en este punto comienza el trayecto de mayor exigencia. El cerro se vuelve más empinado, como ciertos tramos del Pan de Azúcar. Necesitamos usar las manos. Dejar de lado celulares y cualquier otro tipo de elemento, salvo que sea un palo que nos sirva de apoyo (muy recomendable).

El sendero se estrecha y vamos en medio de la vegetación. A veces puede dar lugar a confusión. En estos casos siempre recomendamos seguir la parte del sendero que esté más aplastada, lo que en general garantiza que es el camino más común.

En el tramo uno pueden ir varias personas en fila, en el tramo dos también. En el tramo tres no, solo de a uno.

En la medida que vamos subiendo el trayecto nos regala vistas hermosas. A veces el cerro te engaña y te hace creer que ya estás en la cima, pero no. Falta. Hay que seguir avanzando.

Al llegar a las primeras rocas los caminos se vuelven menos claros y puede darnos lugar a confusión. Siempre recordar de seguir los tramos donde la vegetación esté más aplastada o quebrada.

En algún caso excepcional se puede ver alguna roca pintada de azul a modo de indicación de que por allí está bien ir. Estar atentos a ellas mientras se disfrutan de las vistas, aunque llegarán mejores.

También al llegar a las rocas aparece un nuevo invitado que es el viento y está fresco. Conviene llevar una campera liviana aunque sea. Uno de nosotros por ejemplo se lleva una remera de recambio para no quedarse con la ropa ensopada por el sudor.

La cima del Cerro Betete
La cima del Cerro Betete

En un momento se puede distinguir la cima del Cerro Betete. Como se ve a lo lejos hay una piedra a modo de mojón.

Ella indica que estamos en el punto más alto del cerro.

El punto más alto del cerro Betete
El punto más alto del cerro

Allí el viento sopló más fuerte y el frío se sentía a pesar de estar en movimiento. Pero la vista nos cautivaba. Realmente de los mejores puntos del Uruguay para disfrutar de una panorámica 360.

Hacia cualquier lugar que se dirigían nuestros ojos el deleite no dejaba de asombrarnos. Vistas maravillosas hacia cualquier lugar.

Para protegernos del viento nos fuimos hacia la izquierda del cerro, quedando de frente con el Cerro de las Ánimas.

Realmente un paisaje imponente.

La aventura de subir el Cerro Betete, de las mejores vistas de Uruguay
La aventura de subir el Cerro Betete, de las mejores vistas de Uruguay (mirando hacia el Cerro de las Ánimas)

Mientras seguíamos maravillados con las vistas descansamos un rato y nos hidratamos bien. Sacamos la cuenta que no teníamos que demorar mucho en empezar a bajar ya que se venía la noche y no queríamos a estar a oscuras allí.

Así que comenzamos el descenso luego de 15 o 20 minutos de llegar a la cima.

Bajar presenta sus dificultades. Uno de nosotros se esguinzó un tobillo. Al ser empinada la subida, la bajada se transforma en bastante vertical y no hay mucho de donde agarrarse. En este caso recomendamos nuevamente llevar un palo para apoyarse o, como dijimos, tener las manos libres para generar equilibrio y no resbalar.

Mucho cuidado en este tramo si vamos con niños. A veces conviene sentarse y bajar con la cola al piso que correr algún riesgo.

Con el esguince de uno de nosotros se volvió más lento el descenso. Entre la subida y la llegada al auto demoramos tres horas, tomando en cuenta el descanso de 15 o 20 minutos que realizamos arriba.

Algunas personas con menos costumbre de subir cerros o de hacer trekking pueden demorar hasta 5 horas. Por eso volvemos a insistir con el tema del agua.

Llegamos al primer tramo del camino y algunos lo estaban utilizando para realizar mountain bike. Todos los que pasaron estaban llenos de barro!!!

Aparte de nuestro auto había uno más. En el camino nos cruzamos con 6 personas. Fuimos los últimos en llegar a la cima y bajar.

El terreno es virgen y agreste. Aparte de tener cuidado con el barro, los cardos y el equilibrio entre rocas, en verano habría que considerar el calor extremo y las víboras. Recordar que es un lugar de poco tránsito.

Subir el Cerro Betete es una verdadera aventura, un privilegio que tenemos los uruguayos de conocer de las mejores vistas del país.

Vale la pena ir!!! No lo dudes!!! Si deseas ir en grupo podemos pasarte el contacto de un guía experimentado que fue quien nos recomendó visitar el cerro. No lo conocíamos y nos maravillamos. Un verdadero espectáculo!

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