En un Estado de Derecho tres activistas detenidos en Maldonado tras cantar el himno nacional

Tres activistas detenidos en Maldonado tras cantar el himno nacional

Este hecho sucedido en el día de ayer no puede pasar desapercibido. Tres activistas detenidos en Maldonado tras cantar el himno nacional en pleno Estado de Derecho y donde existen libertades individuales que deben ser garantizadas

El doctor Javier Sciuto, el periodista Fernando Ferreira y el comerciante Fernando Vega fueron detenidos ayer viernes 23 de abril por la policía en Maldonado. El hecho no puede pasar desapercibido en pleno Estado de Derecho y en el marco del sistema democrático: tres activistas detenidos en Maldonado tras cantar el himno nacional.

Es cierto que muchos uruguayos aplaudieron la reacción policial y de hecho han sugerido penas elocuentes como vacunar a los tres activistas «a prepo». Es cierto que los tres se vienen manifestando en contra de las medidas que el gobierno ha desarrollado en el marco de la «emergencia sanitaria» y que uno podrá estar de acuerdo o no con sus planteos. Pero el hecho de no estar de acuerdo con sus planteos no significa que tengamos el derecho de reprimirlos, encerrarlos y violar sus libertades básicas.

Estamos en un Estado de Derecho, en un sistema democrático donde se deben garantizar libertades inalienables, como la libertad de expresión y de pensamiento.

Ya hemos aludido anteriormente a los planteos de los «supuestos negacionistas de la pandemia«. Como bien se señaló antes, uno podrá estar de acuerdo o no con sus planteos, pero jamás, nunca, se nos ocurre censurar o reprimir una idea diferente por no estar en sintonía con lo que piensa la mayoría o determinados sectores académicos.

El doctor Javier Sciuto, el periodista Fernando Ferreira y el comerciante Fernando Vega, en la discrepancia o no con sus dichos, tienen el derecho de pensar lo que quieran y expresar sus pensamientos.

Lentamente estamos cayendo, y celebrando sin darnos cuenta, que nuestro miedo instalado por la situación sanitaria nos lleva a justificar cualquier medida por parte de las autoridades. ¿Hasta cuándo? ¿Y cuál es el límite?

En el 2020, en pleno año de pandemia, en el Uruguay solamente el 0.53 % de los fallecidos fueron causa del covid. El otro 99.47 % murió por otro motivo. De hecho en el 2020 en Uruguay hubo menos fallecidos totales que en el 2019 o en el 2018 o en el 2017. En este tipo de datos se basan los activistas que sostienen que el gobierno está tomando medidas desproporcionadas respecto a la situación sanitaria, como además lo sostienen virólogos de la envergadura de Pablo Goldsmith o del genetista argentino Luis Marcelo Martínez.

Respecto a la vacunación, medida con la cual ellos discrepan debido a que son experimentales como bien señaló en su momento la OMS y como aseguraron el Ministerio de Salud Pública y el GACH, ellos entienden que está resultando perjudicial y tienen un argumento válido, más allá de que estemos de acuerdo o no con él. Ellos afirman, aparte de que no se conocen los riesgos a mediano y a largo plazo de cada una de las vacunas, que la situación sanitaria se agravó desde el momento que comenzó la vacunación. Y los datos fríos los avalan.

Si tomamos en cuenta el período transcurrido entre el 13 de marzo del 2020 en nuestro país, donde se aplicó la cuarentena bajo el concepto de libertad responsable, hasta el 16 de marzo del 2021, que fue el inicio de la vacunación, hubo cerca de 60 mil uruguayos contagiados. Es decir, en un año el total de compatriotas con resultados positivos por covid fueron aproximadamente 60 mil. Mientras tanto, entre el 16 de marzo de 2021 y hoy, 24 de abril, (menos de un mes y medio), tenemos que sumarle más de 120 mil contagiados. Hoy el Uruguay cuenta con 180 mil personas que padecieron o padecen la enfermedad. Desde que comenzó la vacunación fueron 120 mil. Y en todo un año, desde el 13 de marzo del 2020 al 16 de marzo del 2021 se infectaron 60 mil. Es un dato que hay que considerar.

¿Por qué se duplicaron los contagios en menos de un mes y medio desde que comenzó la vacunación?

Pero además a ese dato tenemos que considerar otro muy importante. Situaciones similares se han vivido en otros países, como Chile o Israel y el denominador común son las vacunas.

Para los tres activistas detenidos en Maldonado la principal causa de ese crecimiento exponencial de casos es la vacunación. Y es un punto, que podremos estar de acuerdo o no, que tiene su validez argumentativa.

¿Por expresar otro argumento fueron detenidos? ¿Por ser una minoría en esta situación sanitaria fueron censurados y aislados?

Los tres activistas detenidos en Maldonado estaban en la plaza cantando el himno nacional junto a otras decenas de personas. ¿Por qué los detuvieron solamente a ellos tres y no al resto si supuestamente la detención se debió a que violaron las medidas sanitarias? De hecho hoy sábado en las afueras de la seccional primera de Maldonado hay un montón de personas reclamando que los tres detenidos sean liberados y no son esposados por eso.

Estamos en una línea muy delgada donde comienzan a existir abusos en un Estado de Derecho. En algún momento fueron situaciones graciosas como el caso de los surfistas que fueron prohibidos de ejercer esta actividad (capaz que contagiaban a los peces). Pero esas medidas que fueron tomadas a los tumbos y en el desconcierto global, se fueron encuadrando en la anécdota. Sin embargo lo que sucedió ayer en Maldonado es grave. Es una violación a derechos inalienables del ser humano, consagrados en la Constitución de la República.

Con la excusa de violar las disposiciones sanitarias fueron detenidas tres personas por pensar diferente. Los tres activistas detenidos en Maldonado están expresando el deseo inconsciente de muchos uruguayos de reprimir y censurar a la persona que piensa diferente y que de alguna manera es percibida como una amenaza a la seguridad individual. La amenaza somos nosotros mismos que no nos estamos dando cuenta de los peligros a la libertad que se siembran con este tipo de medidas autoritarias.

No deberíamos permitirlo o al menos tendríamos que reflexionar sobre los alcances de este tipo de situaciones. ¿Qué precio estamos dispuestos a pagar?

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2 Respuestas

  1. María dice:

    Correcto análisis de la situación
    Estamos en democracia

  2. BEIFI dice:

    Deberiamos de ponernos a pensar todos los uruguayos si este es un Estado de Derecho. No pueden quitarnos la libertad de expresar una opinion contraria a la del Gobierno, eso se llama Dictadura señores.

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