Uruguay 1 Brasil 4: para sacar la bronca

Uruguay 1 Brasil 4: derrota que duele (foto AFP)

Uruguay 1 Brasil 4: derrota que duele (foto AFP)

Uruguay 1 Brasil 4: una derrota que duele. En algunas oportunidades hemos opinado de fútbol como cualquier uruguayo. Después de la derrota de ayer hoy pretendemos hacerlo para sacarnos la bronca.

 

 

Sacarnos la bronca después del Uruguay 1 Brasil 4 no significa pedir la cabeza del Maestro Tabárez, el cual seguirá al frente de la selección nacional al menos hasta el mundial de Rusia del año que viene. Tampoco es desconocer el proceso de selecciones que ha venido llevando a cabo y que nos ha colocado, por ejemplo, en el Top Ten mundial.

Pero el hecho de que esté al frente de un proceso relativamente exitoso con la celeste, no impide que formulemos una opinión discordante con algunos de sus planteos. Lo hacemos obviamente con el total de los respetos al muy buen entrenador que es y a la calidad incuestionable del resto del cuerpo técnico.

Lo primero que vamos a decir es que en un principio el planteo táctico del Maestro parecía acertado. Presionar en alto a un equipo como Brasil podría dar sus frutos para no permitirles llegar con el balón dominado arriba. Algo similar propuso el PSG ante el Barcelona en París.

Sin embargo el Maestro cometió un error: eligió mal a algunos de los jugadores para llevar a cabo ese planteo.

«Mono» Pereira: En ningún momento se me pasa por la cabeza decir que el jugador uruguayo con más partidos vistiendo la celeste tenga que ser desafectado de la selección. Debe ser parte de este plantel por méritos propios. Pero de ahí a jugar 90 minutos contra un bailarín del fútbol como Neymar y sin el gran soporte defensivo del volante Carlos Sánchez, me parece un gran error. El Mono Pereira, a este nivel de Eliminatorias y rival, no puede sostener un rendimiento alto durante 90 minutos. Si fuéramos locales contra Bolivia, que es un equipo que va a venir al Estadio Centenario a defenderse, sí podría jugar los 90. Pero ante Brasil o Argentina, que son escuadras que tienen dominio territorial y muchos hombres yendo arriba, no.

Carlos Sánchez: el volante celeste es un gran jugador, nadie lo cuestiona. Con una gran velocidad y una excelente pegada, ha tenido buenos partidos con la celeste. Pero nunca soporta físicamente todo el trajín del partido. A partir de los 60 minutos ya queda fundido y generalmente es susplantado. A veces vuelve caminando por el desgaste que realiza. Y ayer Uruguay lo sintió, y el Mono Pereira ni te digo! Neymar en ese sector hizo lo que quiso, con un lateral y un volante que nunca se cruzaban a tiempo ante el astro brasileño. Y en el segundo tiempo la fiesta del 10 de Brasil fue interminable. Carlos Sánchez es más un jugador para ingresar fresco en el segundo tiempo que para ir desde el vamos.

Egidio Arévalo Ríos: Nadie duda de su entrega y fuerza en el medio campo. Es un jugador que nos ha brindado inmensas alegrías a los uruguayos y lo seguirá haciendo. Pero repito el concepto anterior. No está para jugar 90 minutos a un alto nivel contra un rival que domina el balón y lo hace correr de un lado a otro. Una cosa sería jugar contra Perú o Bolivia en el Centenario, pero ante estos nenes de ayer, era evidente que no podía sostener el ritmo por más de una hora de juego.

Uruguay 1 Brasil 4: los corrimos de atrás

Uruguay 1 Brasil 4: los corrimos de atrás

«Cebolla» Rodríguez: siempre le pone ganas y temperamento y eso la hinchada se lo reconoce. Pero si no está para jugar 90 minutos en Peñarol, ¿le vamos a pedir que juegue todo un partido por Eliminatorias contra Brasil? Otro que terminó fundido y no pudo desplegar su mejor juego. Otro que podría haber ingresado en el segundo tiempo.

Los cambios del Maestro Tabárez:

Otro tema al que quiero hacer referencia para sacarme la bronca después del Uruguay 1 Brasil 4, es a los cambios de nuestro cuerpo técnico.

Sacó a Rolan y puso a Stuani, sacó a Sánchez y puso a Abel Hernández (mandando a Stuani a volantear). ¿Por qué nunca un jugador con desborde? Lo que sería un viejo puntero.

Cuando Tabárez comenzó el proceso señalaba que Uruguay tenía que jugar con una figura táctica de 4 3 3, con un centrodelantero y dos punteros que abran la cancha. ¿Dónde quedó esa sana idea de abrir la cancha? Porque con los volantes que eligió es imposible hacerlo en alto nivel durante todo el partido. El Cebolla y Sánchez estaban fundidos en el segundo tiempo. En ese sentido podría haber probado con Laxalt o Urretavizcaya para abastecer a Cavani, pero se inclinó por poner dos 9 de área que poco pudieron aportar para remontar el tanteador.

Por otra parte nuevamente se guardó un cambio. Perdiendo por goleada y con jugadores fundidos o con tarjeta amarilla, no realizó una variante. ¿Para qué? En lugar de darle descanso a algún jugador o de prevenir una segunda amarilla, dejó una alternativa sin jugar. Inexplicable.

 

Realmente el Uruguay 1 Brasil 4 fue un golpe duro. Desde el 2009 que no perdíamos en el Estadio Centenario y eso de alguna manera nos había ilusionado en lo previo.

De todas maneras no tenemos que dejar de vista la posición en la que estamos. Uruguay se ubica segundo y tiene la chance intacta de clasificar a Rusia 2018.

Lo que sí dejó en evidencia el partido de ayer es que el Maestro cuenta con algunos jugadores que no pueden sostener un rendimiento alto ante equipos de nivel superior, y eso se paga caro.

No estamos diciendo que convoque a Jorge Piñeyrúa y le haga cumplir el sueño de jugar en la selección, pero sí podría ser momento de poner en cancha a jugadores que tengan la capacidad física y técnica de sostener su nivel por 94 o 95 minutos.

Con todo el martes!

 

 

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