Violeta, la última novela de Isabel Allende narrada entre 1920 y 2020

Violeta, la última novela de Isabel Allende narrada entre 1920 y 2020
Violeta, la última novela de Isabel Allende narrada entre 1920 y 2020

Violeta es la última novela de Isabel Allende narrada entre 1920 y 2020. En esos 100 años recogidos por la autora nos regala un intenso trayecto de la historia de América Latina inspirada en una mujer conmovedora

Para los amantes de la buena literatura este 2022 nos regala una novela cautivante: Violeta, el último libro de la afamada escritora Isabel Allende.

El relato toma en cuenta la historia personal de Violeta, una mujer sumamente cautivante que nace en 1920, recién finalizada la Primera Guerra Mundial y donde América Latina comenzaba a recibir los impactos de la denominada «gripe española».

La historia desemboca en la última pandemia que está viviendo la humanidad. Con la llegada del coronavirus y a los 100 años de Violeta, la historia se cierra y al hacerlo nos conmueve, el lector siente que deja atrás a un ser especial. Ese, sin dudas, es un gran logro de Allende.

El relato de esos 100 años se realiza en un contexto histórico que no pasa desapercibido para el lector. Si bien la narración no es histórica en sí misma, sí recala constantemente en diferentes impactos de los principales acontecimientos de la vida de Violeta.

Nació con la llegada de la gripe española a América Latina, aunque el impacto para su familia no fue destructivo:

«La pandemia no había tomado a mi familia por sorpresa. Tan pronto se corrió la voz de los moribundos que se arrastraban en las calles del puerto y del número alarmante de cuerpos azules en la morgue, mi padre, Arsenio del Valle, calculó que la plaga no tardaría más de un par de días en llegar a la capital y no perdió la calma, porque estaba esperándola. Se había preparado para esa eventualidad con la prisa que aplicaba para todo y que le había servido para sus negocios y para hacer dinero. Era el único de sus hermanos que iba camino de recuperar el prestigio de hombre rico que distinguió a mi bi­sabuelo y que mi abuelo heredó, pero fue perdiendo con los años porque tuvo demasiados hijos y era honesto. De los quince hijos que tuvo ese abuelo quedaban once vivos, número considerable que probaba la fortaleza de la sangre Del Valle, según se jactaba mi padre, pero cuesta esfuerzo y dinero mantener a una familia tan numerosa, y la fortuna fue desapareciendo«.

«Antes de que la prensa llamara a la enfermedad por su nombre, mi padre ya sabía que se trataba de la influenza española, porque estaba al día de las noticias del mundo mediante los periódicos extranjeros, que llegaban con retraso al Club de la Unión, pero contenían más información que los locales, y una radio que él mismo había construido siguiendo las instrucciones de un manual, con la cual se mantenía en contacto con otros aficionados y así, entre los carraspeos y chillidos de la comunicación en onda corta, se enteraba de los estragos reales de la pandemia en otras partes. Había seguido el avance del virus desde sus comienzos, sabía de su paso como un viento de fatalidad por Europa y Estados Unidos, y dedujo que si había tenido consecuencias tan trágicas en países civilizados, se podía esperar que en el nuestro, donde los recursos eran más limitados y la gente más ignorante, sería peor«.

Pero Violeta y su familia no vivieron la misma suerte con el impacto de la Crisis del 29. Todo el mundo se vio envuelto en un torbellino financiero que destrozó familias enteras y países también. En el caso de Violeta la Gran Depresión iniciada en Estados Unidos por un excedente de producción y una altísima especulación financiera, desmoronó los cimientos más fuertes de su familia y todo cambió. Su vida tuvo un giro inesperado viviendo en la pobreza como millones de personas en todo el mundo.

El giro económico y en su condición social, y más allá de vivir en un lugar apartado del mundo, no impidieron que los diferentes acontecimientos que vivía nuestro continente siguieran contextualizando su historia, escrita magistralmente por Isabel Allende.

El relato se centra también en su vida romántica, en su primer marido y en su primer amante, en sus dos hijos y en el relato especial para su nieto, Camilo, el origen de toda la novela.

Los personajes que van rodeando a Violeta en la narración tienen sus características especiales y claramente el lector va desplegando sus emociones en ellos, cobrando vida propia en el corazón de quien desliza las páginas.

Uno de los momentos más álgidos de la novela tiene que ver con la lucha por los derechos de la mujer, consignados en la obra como el voto (ver cuándo se llevó a cabo la primera elección con voto femenino en Uruguay) y el aborto, entre otros, personificados en dos mujeres que dejaron una huella fantástica en Violeta.

Otro de los momentos más urticantes tiene que ver con los años previos al Golpe de Estado y lo que se vivió en la dictadura, lo que le significó a la protagonista la pérdida de un ser muy querido para ella y, por supuesto, el temor constante de lo que pudiera pasarle a su hijo, Juan Martín, quien militaba en favor del gobierno de izquierda de Chile.

Sin embargo la historia de Violeta continúa y las peripecias que vive tras la salida democrática son sumamente intensas y el cariño hacia la protagonista se sigue acrecentando con cada página.

Vista con los ojos de una mujer poseedora de una pasión, una determinación y un sentido del humor inolvidables que la sostienen a lo largo de una vida turbulenta, Isabel Allende nos brinda con Violeta, una vez más, una historia épica, inspiradora y profundamente emotiva.

Vale la pena!

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