Visitamos el Castillo Pittamiglio en Las Flores y conocimos su leyenda

Visitamos el Castillo Pittamiglio en Las Flores y conocimos su leyenda
Visitamos el Castillo Pittamiglio en Las Flores y conocimos su leyenda

Hay paseos que despiertan nuestros más profundos sentidos. Eso nos pasó cuando visitamos el Castillo Pittamiglio en Las Flores y conocimos su leyenda. Realmente su magia nos envolvió y por eso recomendamos visitarlo

Desde hace mucho tiempo estamos conociendo diferentes lugares de nuestro país. Uruguay cuenta con parajes y espacios hermosos, muchos de ellos desaprovechados desde el punto de vista turístico. En esta oportunidad nos inclinamos por visitar el Castillo Pittamiglio en Las Flores y nos encantó.

A pocos minutos de Piriápolis nos encontramos con un espacio lleno de magia y leyenda. Así fue también la vida de Humberto Pittamiglio, un hombre especial para la época y lleno de misticismo. La leyenda incluso dice que fue custodio del Santo Grial, lo cual le brinda un atractivo adicional.

Quieres descubrir la increíble leyenda del Castillo Pittamiglio y el Santo Grial? El Profesor Rafael Suárez la explica en el siguiente artículo! (Hacer clic)

Realmente es un lugar para conocer y disfrutar en cualquier tarde del año.

El castillo está ubicado en el balneario Las Flores, en la ruta 71, la cual llega hasta la Interbalnearia. Fue construido en 1956 con estilo medieval como casa de retiro de Humberto Pittamiglio. El lugar tiene sus singularidades. Se ubica en una elevación y se encuentra entre la energía del mar y de las Sierras de las Ánimas.

Recordemos que en Montevideo estaba la residencia habitual de Pittamiglio a la altura de la rambla de Trouville, lugar que visitaremos el próximo sábado y también les contaremos nuestra experiencia.

Pittamiglio diseñó su residencia de forma especial. Por ejemplo no puede subirse a la torre ni transitar por el puente

Humberto Pittamiglio fue una figura multifacética y diferencial en Uruguay. Sus facetas incluyeron alquimia, arquitectura y política. En una sociedad machista y patriarcal tenía un novio francés y jamás se preocupó por críticas o cuestionamientos a su homosexualidad.

Como dato interesante Pittamiglio fue amigo del fundador de Piriápolis, y quien también llegó a tener terrenos a la venta en Malvín, Francisco Piria. Sus allegados expresaron que Piria introdujo a Pittamiglio en el mundo de la alquimia y se cree que por simbología le aconsejó agregar la letra H a su nombre «Umberto», pasándose a llamar «Humberto».

Cuando uno se refiere a Piria como a Pittamiglio le viene a la mente la palabra alquimia.

La denominación alquimia proviene del árabe al-khimiya, de donde nació también la palabra “química”. Es probable que este término árabe tenga su origen en el vocablo griego khumeia (“verter juntos”, “soldar” o “alear”) o del persa kimia (“oro”), ya que era un objetivo común de la alquimia transformar elementos innobles en metales preciosos, como el oro.

También otra explicación plantea como origen del término la voz egipcia kême, que se empleaba como el nombre de Egipto. De allí provenían los más antiguos textos alquímicos “sobre el arte de fabricar oro y plata”, en palabras del emperador romano Diocleciano (244-311), quien ordenó quemarlos en un decreto en el año 300.

Para el misticismo la alquimia no es solamente transformar un metal en oro, sino que plantea una interpretación más amplia sobre la vida misma. En ese caso la alquimia es una ruta hacia la trascendencia divina, para transformarnos y unirnos a la fuente universal o en lo que muchas culturas llaman dios o dioses.

Libros de alquimia en el Museo Interactivo del Castillo Pittamiglio en Las Flores

En ese sentido el castillo desborda en símbolos esotéricos en un espacio de mucha energía intrínseca.

Se distinguen ornamentaciones de diferentes formas geométricas como círculos, cuadrados y octágonos, símbolos básicos de la alquimia. El cuadrado, por ejemplo, representa la tierra, o sea, a lo que se opone a nuestra trascendencia. El octágono simboliza el punto intermedio entre la vida terrenal y la celestial y el círculo, al no tener ni principio ni fin, simboliza la eternidad, la transmutación, la unión con la fuente divina o dios.

También podemos apreciar espacios y zonas asimétricas, que a la vista no presentan ningún propósito pero que sí están en sintonía con el mundo esotérico y místico que rodea a todo el lugar.

Nuestra experiencia al visitar el Castillo Pittamiglio en Las Flores

El castillo está abierto de miércoles a domingo. Miércoles, jueves y viernes en el horario de 10 a 17 horas. Por su parte sábados y domingo el horario se amplía hasta las 18. Lunes y martes permanece cerrado.

Para ingresar al predio no se cobra entrada, sí para poder acceder al museo interactivo, una de sus principales actividades. En ese caso el costo es de 130 pesos y los menores de 12 años ingresan gratis.

Según la experta en cultura esotérica Florencia Mozzo, una de las salas del museo es recorrida por fantasmas de vez en cuando

Llegamos en la tarde del sábado. En el estacionamiento había varios autos y desde la ruta nos provocó mucha expectativa la fachada del castillo.

Realmente el frente del castillo llama mucho la atención y despierta la curiosidad. La fachada es lo que más se destaca del lugar. Detrás de ella hay un espacio abierto que se corona con la figura de Cristo, traída especialmente desde Italia.

Al ingresar nos encontramos con algunas tiendas temáticas y también con baños bien cuidados.

Los guías cuentan la historia del lugar y de Pittamiglio

Una de las guías estaba relatando la historia del lugar y del protagonista. Con mucha amabilidad narraba los momentos más álgidos de la vida de Pittamiglio y también sobre la arquitectura del lugar. Puso mucho hincapié en los atributos asimétricos de la construcción.

La charla es enriquecedora para el visitante e invita a seguir indagando.

Por ese motivo decidimos ingresar al museo interactivo.

El Museo Interactivo en el Castillo Pittamiglio en Las Flores

El museo se ubica en lo que fue la residencia de Humberto y está muy bien logrado. Si bien los espacios son pequeños, la información es profunda y amplia.

Cuenta con la ventaja además de que se puede acceder a información complementaria a través de códigos QR ubicados en todas partes del museo. De hecho se pueden descargar libros de alquimia en varios idiomas de una forma sencilla y gratuita.

En el museo se puede obtener información sobre el lugar, la vida de Pittamiglio y sobre la simbología alquímica.

También hay una explicación sobre la leyenda de que en ese lugar estuvo el Santo Grial.

Realmente para aquellos que estén interesados en conocer ese mundo mágico y esotérico el museo interactivo les resultará apasionante.

También se puede acceder a un pasaje exterior

Desde el museo se puede acceder a un pasaje exterior que da al frente del castillo. La vista obviamente es preciosa y a la izquierda se alcanza a ver el mar y a la derecha el imponente cerro de las Ánimas.

El pasaje exterior desemboca en una obra de arte que hace referencia a los Templarios, quienes originariamente también fueron custodios del Santo Grial.

Obra sobre los Templarios

Luego de un rato en el museo, donde aprendimos mucho sobre la vida de Pittamiglio y sobre la alquimia y la simbología esotérica, a la salida nos encontramos con una tiendita que ofrece diferentes artículos como libros, aceites esenciales, ungüentos, remeras, anillos y collares y varias cosas más.

La tienda está unida a un café donde podemos disfrutar productos deliciosos y refrescarnos.

Muchos artículos vinculados con la temática se pueden encontrar en la tiendita

Allí nos compramos un libro sobre la Historia de los Masones y una remera con símbolos alquímicos.

Luego comenzamos a recorrer el espacio abierto del castillo.

Este espacio está en un punto especial

Nos dirigimos al lugar de la foto. Allí si uno se para en el centro y habla la voz resuena en un eco que llama la atención.

Para las personas que saben algo de Radiestesia, en ese punto la medición indica por encima de 33 mil unidades Bovis. Sin dudas que Pittamiglio sabía distinguir las distintas vibraciones del lugar. Es el punto más alto de vibración de todo el espacio.

Continuamos caminando hasta llegar al límite de la propiedad construida. Allí se ve la figura de Cristo. Como dijimos Pittamiglio la hizo traer especialmente desde Italia. Ahora se encuentra algo deteriorada, pero a la distancia su figura marca presencia.

En el baño privado de Pittamiglio no había espejos. En su lugar colocó una ventana que directamente apuntaba a la estatua de Cristo. Según nos dijo una de las guías del lugar para Pittamiglio era más importante ver la figura de Cristo Redentor que a la suya propia.

En ese jardín podemos distinguir símbolos de animales como dragones, aves, leones y serpientes, que para el universo alquímico representan la búsqueda del pasaje de la vida material a la vida espiritual, a la trascendencia.

Laboratorio del alquimista

Lo último que visitamos fue el laboratorio del alquimista.

Allí se generan diferentes productos que luego se pueden adquirir en la tienda temática, como por ejemplo aceites esenciales.

Al cabo de un rato, y al terminar todo el paseo, pretendimos comer algo en el jardín delantero pero el frío nos amilanó.

Realmente es un espacio precioso para pasar la tarde y conocer más sobre una figura distinta que tuvo nuestro país y el mundo mágico que intentó recorrer.

Vale la pena conocerlo y te invitamos a que visites el Castillo Pittamiglio en Las Flores. Imperdible!

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